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La nostalgia alimenta el furor por las máquinas de 'pinball' en EE UU

Se pueden considerar objetos de colección pues se sólo se fabrican hasta 3.000 modelos de un juego

Los avances en la tecnología de los vídeo juegos y cierto grado de nostalgia han convertido a las máquinas de pinball y otros juegos recreativos en piezas de colección, casi imprescindibles en cualquier sala de juego que se precie de lujosa. Familias excéntricas en diversas ciudades de Estados Unidos están invirtiendo sumas que pueden ascender hasta los 45.000 dólares en la instalación en sus hogares de estos aparatos de juego, conocidos también como máquina del millón, según David Young, presidente de la empresa de juegos BMI Gaming.

"Mi típico cliente tiene entre 35 y 65 años y un ingreso de al menos 75.000 dólares al año", explicaba recientemente Young en un artículo de "The New York Times", en el que afirmó que las ventas de su compañía totalizaron los cuatro millones de dólares en 2004, más del doble que el año anterior. Fue precisamente por nostalgia como Young empezó su negocio en una pequeña habitación donde tenía sus propias piezas de colección y en la actualidad posee la tienda en su tipo más grande de EEUU, según cuenta en su página de internet.

El exitoso empresario asegura que parte del "boom" obedece a que una máquina de "pinball" es "arte casado con la tecnología" y se pueden considerar objetos de colección puesto que se fabrican sólo entre 1.500 y 3.000 modelos de un juego en particular. Además, se hace cada vez más difícil encontrar en la calle aparatos de este tipo que funcionen correctamente, a lo que se suma su complicado mantenimiento, ya que una máquina estándar tiene unas 115 bombillas y otros 3.500 componentes.

"El mercado de hogares ha surgido en los últimos tres años. Creo que las máquinas de pinball son mucho más accesibles ahora y ha crecido el número de coleccionistas", según Marc Schoenberg, gerente de proyectos de "Stern pinball", el único fabricante de máquinas de este tipo de EEUU.

"Antes, en este país se vendían unas 100.000 máquinas de pinball al año, pero ahora se venden sólo 10.000, y son todas nuestras", indica Gary Stern, presidente de esa empresa. En los últimos cinco años, las ventas de Stern para residencias se han duplicado, y ahora representan el 20 por ciento de su mercado. "Los bares y salas de bolos aún las compran, pero cada vez más gente las quiere en casa", señala Stern.

Jack Guarnieri, presidente de pinballsales.com, coincide con él, y agrega que "cuando la economía va bien, comprar este tipo de juegos hace sentir mejor a la gente", mientras que "cuando la economía va mal, bueno, les ayuda a sentirse mejor".

Un ingenio de los años treinta

Desde que la primera máquina 'Whiffle' se inventó en 1931, mucha agua ha corrido bajo el puente de esta industria, en la que han pasado de ser un juego de mesa con canicas a juegos electrónicos, digitales y con licencias, pasando por los clásicos diseños de madera que se hicieron famosos en los años 50. Fue en 1931 cuando Dave Gottlieb creó la 'Gottlieb Baffle Ball', considerada la máquina que dio con el lanzamiento de la industria, a la que siguió, en 1932, la 'Bally Ballyhoo', de Ray Moloney, que marcó el nacimiento de la popular marca.

La década de 1950 se considera la época dorada, y Gottlieb era obviamente el rey. Entre finales de los años 1970 y principios de la década de 1980, las máquinas se hicieron electrónicas, un cambio que iría en paralelo al advenimiento de los vídeo juegos y los llamados juegos arcade, como los populares 'Pac Man', 'Space Invaders' y 'Missile Comman. A partir de 1990 se popularizaron juegos como 'Twilight Zone' y 'Star Trek: The Next Generation', y ahora los mejor vendidos de Stern son 'Elvis', 'Harley-Davison', 'Monopolio', 'Rypley': Aunque usted no lo crea, 'Los Simpsons' y 'El Señor de los Anillos'.

Curiosamente, buena parte de los juegos de "pinball" son sacados

del mundo del cine y la televisión, entre ellos 'Baywatch (Vigilantes de la playa)', 'Drácula', 'Los Picapiedra', 'Frankenstein', 'Indiana Jones', 'Jurassic Park', 'Popeye', 'La Guerra de las Galaxias', 'Terminator', 'Twilight Zone' y 'X-Files'.

La empresa Pinball Universe, con todo, dice que la máquina de pinball más rara del mundo es la de 'Richie Rich', ya que sólo existe un modelo, que fue el fabricado específicamente para la película de Hollywood que protagonizó Macaulay Culkin en 1994.