Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
QUÉ PASÓ CON.. Ecuality

La caída del 'Amazon español'

La empresa Ecuality intentó convertirse en la mayor tienda de comercio electrónico latina

La empresa de comercio electrónico Ecuality llegó a tener más de 200 empleados aunque acabó cerrando. Fue la primera en apostar por el comercio electrónico y también la primera puntocom española que cayó tras la crisis de la burbuja tecnológica. Nació con el sueño de convertirse en el "Amazon español": un portal dónde se pudiera comprar de todo, aunque su quiebra dejó huella. Todavía hoy no existe un portal de comercio electrónico con las proporciones del estadounidense y éste tampoco ha desembarcado en España.

Ecuality nació en marzo de 1999 de la mano de siete empresarios. Éstos crearon una tienda de comercio electrónico: Alcoste.com que comenzó vendiendo en la red libros, CDs, vídeos….

Este proyecto inicial atrajo a varios peces gordos entre los que se encontraban BBVA y Acciona que pusieron en el negocio 20 millones de euros. En julio de 1999, Ecuality crea Data corp, empresa dedicada a la seguridad en Internet. En noviembre, compra Advertising Media On Line, empresa especializada en transacciones de publicidad en Internet. Ese mismo mes también compra el portal papiros.es, una librería virtual especializada en Internet e informática. Alcoste.com abría sedes en Argentina, Chile, Venezuela, México, Brasil y Portugal. El éxito del comercio electrónico parecía seguro.

En mayo de 2000, Ecuality lanza su portal estrella: Diversia.com. Ésta tienda nació con más ambición que las anteriores: con la intención de convertirse en el "Amazon latino". Diversia.com ofrecía 45.000 libros, 25.000 discos de música y 600 películas de cine en DVD. En su lanzamiento, la web regalaba bonos de 3000 pesetas a cada usuario que se registrase para que pudiesen adquirir productos. Un efecto publicitario que provocó una avalancha de pedidos. En mes y medio, el portal lograba 60.000 clientes y recibía una media superior a los 14.000 visitantes diarios. Con sólo poner los datos, los usuarios recibían pedidos de libros. Algo que hizo que apareciese la picaresca: muchas personas se registraron una y otra vez para adquirir productos.

En la empresa Ecuality se respiraba euforia: coches de empresa, hoteles de lujo, fiestas… cerca de 200 personas trabajando en la empresa, entre ellas un porcentaje muy alto de consultores. Nombres como el de la empresaria Alicia Koplowitz se sumaron al proyecto, confiaron también Bankinter, el Banco Gallego o Andersen Consulting.

Hasta que la empresa se desinfló con la misma rapidez con la que llegó el éxito. En diciembre de 2000 Ecuality presentó suspensión de pagos pese a que los accionistas habían aprobado una ampliación de capital de 2000 millones de pesetas. Aunque los acreedores se negaron y no dieron otra oportunidad. El principal acreedor, con una deuda de 665 millones de pesetas, era el Banco Gallego, le seguía el constructor Acciona, con 499 millones; Andersen Consulting, con 295 millones; The Media Partners Ship, con 280 millones; Packtivity, con 216; Siemens, con 153 millones; Solero y Solero, con 123; Universal Media con 114; Finanzas Nec con 110 millones y MinShare con 102 millones.

El pinchazo de esta puntocom fue un poco más rápido que las demás por la negativa a una segunda oportunidad aunque no parecía que ésta pudiese reflotar la caída de la empresa. La mala gestión, la confianza en las buenas rachas, el derroche en nuevas tecnologías para poner en marcha sistemas que pudiesen garantizar que todos los pedidos llegasen a su hora sin tener en cuenta si se conseguían beneficios, la falta de ingresos y finalmente la falta de dinero terminó hundiendo la primera experiencia "a lo grande" de una empresa de comercio electrónico en España. Curiosamente, el portal estadounidense Amazon todavía no ha abierto en España...