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Reportaje:

Había vida al otro lado de la pantalla

La evolución del periodismo ciudadano ha desencadenado en los últimos años el nacimiento de medios de comunicación construidos por los lectores

Internet ha cambiado la concepción del mundo. Lo que en sus inicios fue un proyecto militar ha llegado a transformar el sentido de percibir y hacer periodismo. Tanto es así que dejó de ser un simple vertedero donde volcar los contenidos de las grandes cabeceras para pasar a constituirse como un medio propio, heredando algunas ventajas como la inmediatez, hasta ahora cualidad que pocos medios han podido arrebatar a la radio. Ese proceso de gestación de un medio de comunicación online aún continúa en las redacciones digitales, y a mitad de camino nos hemos encontrado con el hoy conocido como periodismo ciudadano.

Aquel que tuvo la osadía de sacarle de la cuneta, el padre de la criatura, se llama Dan Gillmor. Gillmor es de los que reconoce que esta profesión, si tiene alguna característica destacable, es ante todo oficio: "No tengo formación académica como tal, pero fui periodista profesional durante más de 25 años". En ese periodo de aprendizaje dejó 20 años de su vida en el San José Mercury News y actualmente es el director del Center of Citizen Media de la Universidad de Berkley.

Hace unos meses los lectores de ELPAÍS.com tuvieron la oportunidad de entrevistarle y pudo explicar él mismo qué es el periodismo ciudadano: "Es más fácil dar ejemplos que definirlo. El hombre que tomó con su móvil las famosas fotos de las bombas en el metro de Londres hace dos años no era un periodista hasta ese momento, pero esa imagen sirve para recordar cómo sucedieron aquellos terribles momentos". Pero Gillmor no sólo se refiere a un documento o un testimonio puntual, el padre del periodismo ciudadano no se olvida de los blogs, que a fin de cuentas también forman parte del Periodismo 3.0: "Cuando un blogger en Irak nos ayuda a entender cómo se vive allí con peligros por todas partes, todo el tiempo, eso es periodismo ciudadano".

Cuando Dan Gillmor habla de Periodismo 3.0, simplemente denomina una nueva vertiente a la que antes hacíamos mención. Es decir, en una primera fase los medios traspasaban contenidos de los medios tradicionales a Internet. El siguiente paso, el Periodismo 2.0 contempla la posibilidad de incorporar nueva información del medio digital y sumar otras características como son la hipertextualidad o contenidos multimedia. Con ese panorama, Gillmor fue el que se atrevió a ir más allá y plantear una nueva concepción del periodismo digital en la que incluía al lector como elemento interactivo y de participación. Internet ofrece la posibilidad de una conexión directa con el lector, el propio usuario puede participar en la construcción de un medio. No hay que mirar muy lejos en nuestra barra de navegación para encontrar sites desarrollados por usuarios, quizás uno de los ejemplos más patentes sea Wikipedia.

Primeros pasos en España

La evolución del periodismo ciudadano en España aún está pendiente y en continua evolución. Quizás los modelos más desarrollados y asentados, que responden a las características de Periodismo 3.0, son dos: Bottup y Yo, periodista.

El primer medio de periodismo ciudadano en España, basado en una red social de periodistas ciudadanos es Bottup. La idea nació en el otoño de 2005, por aquel entonces en el plano internacional ya eran una realidad: Oh My News, Agoravox.fr y experiencias chilenas surgidas del entorno Atina Chile!, como el Morrocotudo. Proyectos había, pero nadie los había exportado aún. Fue en 2006 cuando los caminos de Pau Llop, Christian González y Daniel Basteiro se cruzaron para diseñar el proyecto y ponerlo en marcha el 30 de enero de 2007.

Bottup o Bottom to up, que significa de abajo hacia arriba, es un medio que responde a una determinada filosofía: "El modelo por el que apostamos es el que combina el trabajo del periodista profesional con el del ciudadano, siendo la Redacción un usuario más de una red social formadas por personas de todo tipo, lugar y condición", asegura Pau Llop. El mismo reconoce que su proyecto se encuentra en otra Liga, a pesar de que la participación de su portal les respalda: "Con muy poca inversión, la posible de dos jóvenes mileuristas, y dos personas trabajando a tiempo completo, no podemos considerar rivales a medios con 30 empleados y más de un millón de euros de inversión".

...Como otro día cualquiera, llegué al Departamento a las 8.30, y pocos minutos después de revisar mi e-mail me enteré de lo que estaba sucediendo. El principal tiroteo tuvo lugar en el edificio adyacente al departamento en el que trabajo como postdoc, desde el cual sólo se oyeron varias detonaciones. Al poco un encargado del edificio nos explicó la situación y nos pidió encerrarnos en los departamentos, alejados de las ventanas...

Este fragmento corresponde al relato que llegó a la redacción de ELPAÍS.com el 16 de abril de 2007, fecha en la que Cho Seung-hui de 23 años disparó a quemarropa a sus compañeros en la Universidad de Virginia. La masacre se saldó con el asesinato de 33 personas y 29 heridos.

En aquella época Yo, periodista comenzaba su andadura de una forma distinta, ELPAÍS.com daba el paso de ofrecer un auténtico portal al usuario, hasta entonces las noticias de los ciudadano se encontraban envasadas en un sistema de bitácora. "El espacio de periodismo ciudadano responde a la necesidad de 'abrir' nuestro web a los usuarios, con servicios de participación nuevos como los comentarios de noticias, los blogs de los internautas en La Comunidad o el periodismo ciudadano de Yo, periodista", asegura Javier Moya responsable de la participación del lector en ELPAÍS.com.

El proyecto de participación ciudadana, en el medio que sea, tiene principios comunes: "Es crucial la labor profesional de un periodista para distinguir el grano de la paja. Se necesitan periodistas profesionales para corroborar, editar y jerarquizar las informaciones que llegan de los ciudadanos", asegura Javier Moya. Tanto desde un medio como Yo, periodista o Bottup la visión de las cosas coincide a la hora de determinar ese segundo principio común: Internet como elemento que ha facilitado la creación del Periodismo 3.0: "Una de las características que definen a Internet, es crucial para su desarrollo. Hay que tener en cuenta a su vez, que el auge de la llamada 'web 2.0' se debe en gran medida a la tecnología. El aumento, mejora y abaratamiento de la tecnología es crucial en esta expansión", asegura el responsable de participación de ELPAÍS.com.

El periodismo ciudadano está en la Red. No pretende sustituir al periodismo, simplemente servirle de apoyo y agregar un valor añadido a la historia que se escribe todos los días en los periódicos. El periodismo no viene más que a narrar pequeñas historias que le suceden a la gente, ahora ellos tienen la oportunidad de contarlo porque va a resultar, que al final había vida detrás de la pantalla.