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El libro digital empieza a atraer a los lectores

¿Podrían los amantes de los libros estar por fin dispuestos a cambiar del papel a los píxeles? Durante una década, los consumidores prácticamente hicieron caso omiso de los aparatos digitales de lectura, que a menudo eran difíciles de usar y ofrecían pocas obras populares para leer. Pero últimamente, en parte debido a la popularidad del dispositivo inalámbrico Kindle de Amazon.com, el libro electrónico empieza a imponerse.

El Kindle, un aparato delgado y blanco que cuesta 280 euros, tiene aproximadamente el tamaño de un libro en rústica y salió al mercado el año pasado. Aunque Amazon se niega a hacer públicas sus cifras de ventas, el Kindle ha hecho al menos honor a su nombre [en inglés significa despertar, encender] al crear un amplio interés por los libros digitales. Ahora se ha agotado y no estará disponible hasta febrero. Los analistas atribuyen el mérito a Oprah Winfrey, la popular presentadora de televisión que elogió el Kindle en su programa en octubre, y culpan a Amazon de mala planificación para la temporada navideña.

La escasez está haciendo sitio a Sony, que se embarcó en una intensa campaña de publicidad para su aparato Reader cuando los consumidores estaban comprando los regalos este diciembre. El aumento de la competencia puede representar la madurez de la idea de leer textos más largos en un aparato digital portátil. "Se tiene la idea de que los libros electrónicos tienen 10 años de existencia y no han cuajado", comenta Steve Haber, presidente de la sección de lectura digital de Sony. "Pero ahora está ocurriendo. Realmente empiezan a despegar". Amazon eclipsó los esfuerzos de Sony. Pero esta última inició en diciembre una promoción relámpago en aeropuertos, estaciones y librerías, con el ambicioso objetivo de demostrar personalmente el Reader a dos millones de personas.

El modelo más reciente de la empresa, el Reader 700, es un aparato de 310 euros con lámpara para leer y una pantalla táctil que permite a los usuarios hacer anotaciones en lo que leen. Haber afirma que en Navidad las ventas de Sony se triplicaron con respecto a las pasadas en parte porque el aparato está ahora disponible en cadenas como Target, Borders y Sam's Club. Dice que Sony ha vendido más de 300.000 aparatos desde el lanzamiento del Reader original, en 2006.

Es difícil cuantificar el éxito del Kindle, porque Amazon se niega a publicar cuántos ha vendido y los cálculos de los analistas varían. Peter Hildick-Smith, presidente del Grupo Codex, empresa de investigación del mercado de libros, cree que Amazon había vendido 260.000 unidades hasta comienzos de octubre, antes del empujón de Winfrey. Otros creen que el número podría ascender al millón.

Muchos compradores de Kindle parecen situarse fuera del habitual grupo demográfico obsesionado por los aparatitos. Lo compran casi tantas mujeres como hombres, afirma Hildick-Smith, y es más popular entre el grupo de edad situado entre los 55 y los 64 años.

Por el momento, editoriales como HarperCollins, Random House y Simon&Schuster dicen que las ventas de libros electrónicos para cualquier aparato -incluidas las simples descargas en ordenadores- constituyen menos del 1% de las ventas totales de libros. Pero hay señales de que están creciendo. Según las editoriales, las ventas de libros digitales se triplicaron o cuadruplicaron el año pasado.

Incluso autores antes reacios a vender su obra en bites empiezan a cambiar de idea. Tras las dudas iniciales, se espera que autores de superventas como Danielle Steel y John Grisham añadan pronto sus títulos al catálogo de libros electrónicos, dicen sus agentes.

"Los libros digitales se convertirán en el formato principal para un grupo creciente de lectores que ahora están descubriendo cuánto les gusta leer libros en una pantalla", vaticina Markus Dohle, director ejecutivo de Random House.

Puede que el empujón a los libros electrónicos más pasado por alto este año procediese del iPhone de Apple. Se han creado varios programas de lectura de libros electrónicos para este aparato, y al menos dos de ellos, Stanza de LexCycle y eReader de Fictionwise, se han descargado más de 600.000 veces. Otra empresa, Scroll Motion, anunciaba recientemente que empezará a vender libros electrónicos para el iPhone de grandes editoriales como Simon & Schuster, Random House y Penguin.

Todas estas empresas explican que están adaptando sus programas a otros tipos de teléfonos inteligentes, como las BlackBerry. Las editoriales consideran que estas aplicaciones del iPhone ya están empezando a generar casi tantas ventas de libros digitales como el Reader de Sony, aunque todavía van a la zaga del Kindle.

Se espera que Amazon y Sony introduzcan nuevas versiones de sus lectores este año, y, concretamente, que el nuevo Kindle tenga un diseño más ligero y un microprocesador mejor, que permita pasar las páginas con más rapidez.

Mary Ann van Hengel, de 51 años, diseñadora gráfica de Croton-on-Hudson, un barrio residencial de Nueva York, criticó en una ocasión a los lectores de libros electrónicos en su club de lectura. Pero se ha aficionado al Kindle que su marido le regaló este otoño, poco después de la recomendación de Winfrey.

Van Hengel afirma que el Kindle la ha llevado a comprar más libros de los que normalmente compraría impresos.