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Las descargas no son tan malas para la industria musical

Un estudio asegura que aquellos que bajan música gratis son más propensos a pagar por música 'legal'

Uno de los argumentos de la industria del entretenimiento en su juicio contra The Pirate Bay, el sitio más grande de intercambio de archivos a través de Internet en el mundo, era que habían perdido miles de dólares debido al portal, ya que señalaba que la gente que descarga gratis deja de pagar por los mismos productos. Ahora, después de que los encargados de The Pirate Bay hayan sido condenados a penas de cárcel, un estudio afirma que la música gratuita en la red puede no ser tan mala para la industria musical.

Esta es una de las conclusiones de Consumo de cultura en tiempo de crisis, un estudio elaborado por una prestigiosa escuela de negocios noruega, que asegura que las descargas gratuitas pueden incluso favorecer las ventas legales, ya que concluye que aquellos aficionados a descargar música gratis son más propensos a consumirla legalmente en la red.

En el estudio, en el que han participado 1.900 internautas mayores de 15 años, se señala que aquellos con edades comprendidas entre los 15 y los 20 años son más propensos a comprar música en la red que en CD. Pero cuando se trata de descargas de archivos parece ser que los más "piratas" son también los mejores clientes de tiendas virtuales de música como iTunes o Amazon. Según el estudio aquellos que confesaron descargar música sin pagar, como por ejemplo a través de redes P2P, consumen diez veces más música "legal" que aquellos que no lo hacen. "No estamos de ninguna manera apoyando las descargas ilegales, tan solo hemos visto que hay relación entre el consumo de música gratuita en la red y el consumo de música de pago" ha asegurado Audun Molde, responsable del proyecto.

"Es curioso el hecho de que descargas legales superen a las ilegales. En el sector de la población comprendido entre los 15 y 20 años un 49% de los consultados aseguraban pagar por música en la red, frente al 40% que aseguraba no hacerlo", afirma Molde.

La industria no ve las cosas tan claras. El director de EMI en Noruega, Bjorn Rogstad, ha asegurado al rotativo Aftenposten que aunque el estudio parece concluir que las descargas ilegales favorecen las legales, no hay manera de saberlo con seguridad. "Hay una cosa que está clara, y es que aunque el consumo de música parece haber crecido las ventas no lo han hecho. La única manera de explicar esto es que las descargas ilegales son mayores que las legales" ha afirmado Rogstad.

Pero aunque las ventas de CD han bajado, las descargas legales dan cada vez más y más dinero. Hace ya más de un año que Apple y su tienda virtual iTunes se convirtieron en el primer vendedor de música en EE UU por delante de la todopoderosa cadena de tiendas Wall Mart. Como ya explicó Chris Anderson, editor jefe de la revista Wired, en su teoría sobre la economía Long Tail, nunca antes en la historia se ha consumido tanta música, la diferencia es que ahora no son CD lo que se vende, sino canciones individuales. Anderson vaticinaba en 2007 que la música sería gratuita, y medidas como la reciente bajada de precios de iTunes o servicios como Spotify demuestran que el modelo de negocio puede estar cambiando.

"No es tarea de las discográficas perseguir a aquellos que descargan música ilegal; deben centrarse en producir buena música y hacerla disponible de la mejor manera por medios legales", afirma Molde.