Análisis:Controversia sobre la 'policía cultural' en la red

El éxito de un manifiesto

55.000 'blogs' incorporan el documento 'En defensa de los derechos fundamentales en Internet' en seis horas y Google recoge en el mismo tiempo más de un millón de páginas que hacen mención a su contenido

La noticia más vista en ELPAÍS.com del martes, con 150.000 páginas vistas y un récord de 2.336 comentarios, se titulaba En cinco años esto desaparece. No habrá ni canciones ni música. En ella, se daba cuenta de la queja de la industria musical española, atenazada por la piratería, y de su exigencia de medidas a Miguel Sebastián para garantizar su superviviencia. De las entradas, más de 15.000 procedían de sitios de microbloggin como Twitter, de redes sociales como Facebook y de agregadores como Menéame, y otros tantos sitios de mucho tráfico e influencia en el mercado online español. Estos resultados, que la colocan entre las más vistas de la semana, dejan entrever la tremenda repercusión mediática que se estaba generando.

Al terremoto que provocó ayer en la Red la protesta de los músicos le ha seguido este miércoles otro no menor, el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, presentado por el Gobierno en el Congreso y que afecta especialmente al uso de Internet como hasta la fecha lo conocemos, ya que incluye algunas cláusulas en las que, bajo orden de una comisión de ámbito nacional integrada por expertos independientes , se podrán cortar servicios de Internet a los que proporcionen enlaces de descarga a música y películas sin pagar derechos de autor.

Blogueros, periodistas, responsables de páginas web, profesionales y creadores de Internet han redactado un manifiesto, En defensa de los derechos fundamentales en Internet, en el que rechazan la medida. Lo han colgado a las nueve y, según Google Blog Search, en apenas seis horas, más de 58.000 blogs se han hecho eco del texto y Google, usado por más del 95% de los internautas españoles, ha incorporado más de un millón de páginas sobre el tema.

Pero el gran aliado para difundir el manifiesto ha sido Twitter, aunque es difícil de cuantificar el impacto de la noticia en cifras. Sí se puede, no obstante, medir de forma cualitativa y su alcance ha sido notable. De hecho, la fortaleza y capacidad de influencia de este sitio, que no es sólo una web más de microbloggin para comunicarse de manera informal sino un nuevo canal de comunicación, se ha puesto de manifiesto como nunca antes en España. Cualquier iniciativa de protesta requiere de un cauce de expansión del mensaje masivo y Twitter, sobre todo, lo garantiza. Hace un año, sólo 250.000 internautas en España usaban el servicio. En octubre de 2009, más de 1,2 millones de personas lo utilizan en un mes, ya sea para informarse o compartir cualquier tipo de mensaje, según datos de la empresa Nielsen Online, a través de su herramienta NetView (panel de Audiencia de usuarios sólo de España. Hogar y Trabajo).

Bajo la denominación de #hashtag se engloban los temas momento en Twitter. En pocas horas, los internautas seleccionaron el tema #manifiesto como identificador del documento de los internautas. Con algunas delas herramientas del mercado, se puede analizar el impacto que el asunto está generando y los resultados de difusión son espectaculares en cuanto a los mensajes contrarios al anteproyecto que se están difundiendo por toda la Red. Otras herramientas intentan reproducir de manera semántica los principales valores asociados al tema elegido. En este caso, palabras como derechos, defensa, Internet, fundamentales, están siendo difundidos en volúmenes notables a lo largo del día, vinculadas todas al manifiesto y sus connotaciones.

Sumando el ruido que han hecho los principales blogs de este país, su presencia en Twitter y la potencia de Google, el manifiesto ha logrado un inusitado poder de difusión.