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Un estudiante de EEUU pagará 675.000 dólares por descargarse 30 canciones

El juez le reconoce su derecho a seguir promoviendo esta actividad

Un estudiante universitario deberá pagar a las discográficas 675.000 dólares por descargarse ilegalmente 30 canciones, aunque podrá seguir haciendo proselitismo en la Red en favor de la descarga ilegal de archivos.

Un juez de Boston ordenó al estudiante Joel Tenenbaum que destruya todo su archivo de descargas ilegales, pero desestimó la petición de la acusación para que el estudiante desista de animar a la gente a que visite webs P2P para descarga de archivos, porque le ampara la libertad de expresión.

Además el abogado del estudiante ha pedido un nuevo juicio bajo el argumento de la doctrina jurídica "uso justo", que reconoce que los derechos de monopolio protegido por leyes de propiedad intelectual no son absolutos. La doctrina sostiene que cuando alguien utiliza una obra de creación, de manera que no daña al mercado de la obra original y ayuda al avance de la Educación -entre otras causas- puede ser considerado "justo" y no infracción del derecho de autor.

En Estados Unidos no está reconocida, como en España, la legitimidad de la descarga de canciones para uso privado, argumento por el cual, a cambio, el consumidor paga un canon cuando compra CD vírgenes y otros materiales electrónicos de copia o almacenaje.