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Formspring, un paso más en las charlas 2.0

Los internautas exponen voluntariamente sus secretos

Fue como una fiebre en los blogs y Twitter, de pronto la gente empezaba a incluir formularios o comentar la cantidad de preguntas pendientes de respuesta. La última fiebre dospuntocerista de 2010 es formsping.me, un sencillo sistema para contestar preguntas como sucede en los encuentros digitales de los diarios con personajes de actualidad, sólo que esta vez son los ciudadanos los que responden. Pueden escoger qué preguntas contestan, mostrarlas o no, y decidir si dan respuesta a las anónimas o sólo las de aquellos cuyo nombre aparece.

Preguntas como ¿qué estrella de cine prefieres? o ¿duermes con pijama?, entre otras de cuestionable gusto se han convertido en lo más común y, además, se da máxima difusión a cada contestación en diferentes redes sociales.

Nacida en 2006, en Indiana en Estados Unidos, la compañía Formspring tiene clientes en más de 110 países y se dedica a crear diferentes formularios y servicios de gestión de datos y encuestas en línea. Entre sus clientes se encuentran universidades norteamericanas y Fox news, sin embargo, en la parte más social de Internet no se sabía de su existencia hasta finales del año pasado.

La idea surgió al observar cómo mucha gente en sus blogs ponía un formulario de contacto que pronto se convertía en un lugar para resolver dudas. "Al ver las dificultades de gestión pensamos en hacerlo fácil y mejor. El éxito demuestra que lo hicimos bien", explica John Wechsler, presidente de la compañía.

El 25 de noviembre salió formspring.me. Sólo en el mes de diciembre superaron los 9 millones de visitas únicas según Google Analytics. Esta cifra, considerable, ha sido superada por la cifra de enero, más de 35 millones. España se encuentra entre los 15 países que más tráfico genera en esta plataforma.

Sin una intención todavía clara de traducir estos formularios, sí van a publicar una API (interfaz de programación de aplicaciones) para que los usuarios puedan sacarle jugo a la plataforma con diferentes usos. Lo que sí deja claro John Wechsler es que no entra en sus planes cobrar por el uso de sus servicios.

¿Tanto secretos quedan por conocer de nuestros vecinos de blog o Twitter? A la vista del éxito parece que sí y si además es gratis...