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YouTube gana un pleito millonario a Viacom

La empresa audiovisual demandó al servicio de Google por infringir derechos de autor

YouTube, el portal de vídeos de Google, ha ganado un pleito millonario a Viacom. Esta empresa que controla Paramount y MTV, entre otras, había acusado a YouTube de infringir los derechos de autor por los vídeos que los internautas colgaban en el portal. El juez ha considerado que la empresa que ofrecía el albergue, en este caso YouTube, no era responsable de las infracciones que puedan cometer sus usuarios. Google considera en un comunicado que la sentencia protege a millones de internautas y que las empresas no son responsables de una infracción cuando colaboran con los propietarios de derechos para salvaguardar los mismos. Durante el juicio, Google alegó que cuando existe una notificación de que un vídeo infringe los derechos de su titular, el portal lo suprime. Viacom recurrirá la sentencia. El juez admite los argumentos de Google y precisa que la vigilancia sobre la legalidad de los contenidos no obliga a una monitorización global de los mismos. Sólo habrá responsabilidad si tras conocer la existencia de un vídeo infractor, la compañía no reacciona suprimiéndolo.

La empresa presentó una demanda por un millón de dólares (más de 800 millones de euros)en 2007 alegando infracción de derechos de autor por la oferta en YouTube de vídeos que eran de su propiedad.

La batalla judicial hizo aflorar acusaciones mutuas y las empresas se cruzaron denuncias por conductas dudosas. Google aseguró que Viacom intentó comprar el portal de vídeos en 2006 y que no le preocupó la supuesta infracción del copyright hasta que comprobó que su intento de compra fracasaba. Viacom, por su parte, afirmaba que Google toleró la existencia de vídeos que vulneraban los derechos de Viacom para forzar a esta compañía a pactar con YouTube un acuerdo de distribución. Viacom rechazó que pusiera ella misma contenidos atentatorios a los derechos de autor. Google aseguraba que Viacom contrató a agencias para que, con el empleo de falsas identidades, colgaran en el sitio vídeos de su propiedad para reforzar el argumento de que YouTube era un nido de archivos ilegales. Viacom, por su parte, aseguraba que se negoció con Google un pacto que suponía que Google pagaría 590 millones de dólares y colocaría marcas de agua en sus vídeos.