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Telefónica pone en entredicho las tarifas planas "ilimitadas"

La operadora aboga por "tarifas flexibles y segmentadas" según los hábitos del usuario

Telefónica vuelve a la carga en el debate del modelo de Internet. Y lo hace con más fuerza que nunca, poniendo en cuestión los dos ejes que son las bases del actual sistema: la llamada neutralidad en la Red (la no discriminación de ningún contenido ni de ningún proveedor) y la tarifa plana "ilimitada". La mayor operadora española avisa que si los proveedores de contenidos como Google o Yahoo, aunque no ha mencionado ninguna empresa en concreto, no contribuyen a mantener la red y si no comienzan a diferenciarse las tarifas por tipos de servicios o de usuarios -que paguen más los que más tráfico consumen (descargas, vídeos, streaming, etcétera)- el modelo actual "puede llegar a un punto de quiebra donde los costes superen los ingresos. Y nadie quiere que esto ocurra".

Así de contundente se ha expresado esta mañana Julio Linares, consejero delegado de Telefónica, en la inauguración del XXIV Encuentro de las Telecomunicaciones de la UIMP, que organiza la patronal Aetic, y donde se reúnen cada año los pesos pesados del sector. En su presentación, Linares ha expuesto la inviabilidad de un sistema en el que el tráfico crece exponencialmente a una velocidad que las redes no son capaces de soportar, y en que una mayoría de usuarios subvencionan a unos pocos "intensivos" que realizan descargas de películas o ven vídeos por streaming.

Para evitar el colapso, Telefónica propone "tarifas flexibles y segmentadas" adecuadas al perfil de consumo de cada uno de los abonados, frente al café para todos de las actuales tarifas planas. El debate no es nuevo. Empresas como AT&T ya han eliminado tarifas planas "ilimitadas". Esta desproporción entre lo que pagan y lo que consumen unos usuarios y otros se ha agrandado aún más en la banda ancha a través de móvil. Así, el 5% de los abonados de móvil consume un 75% del tráfico (la proporción es de 20-80 en el caso de la banda ancha fija). Y la llegada de los smartphone -teléfonos inteligentes- que serán mayoritarios en 2013 no hará sino agravar el problema.

Debate en la red

Las primeras noticias aparecidas en la web sobre la exposición académica de Linares dio pie a un encendido debate en la Red esta mañana, polémica incluida. Tan es así, que el ejecutivo se ha visto en la obligación de puntualizar sus afirmaciones. "Telefónica va a seguir utilizando las tarifa plana, lo único que nos preocupa es el uso ilimitado que hacen algunos clientes de ellas", ha querido dejar claro a un grupo de periodistas.

El segundo ejecutivo de Telefónica ha insistido en que la empresa ya tiene en su catálogo en otros países tarifas adecuadas al perfil del consumidor. De hecho, en el Reino Unido, O2, la filial de la compañía española, acaba de eliminar una tarifa plana ilimitada, incluyendo en el contrato el número de megabytes máximo que el usuario puede descargar al mes. La situación es muy distinta en España, donde sólo existen tarifas planas en puridad en la banda ancha fija, puesto que en el móvil se reduce la velocidad a partir de un cierto volumen de descargas al mes.

Respecto al otro gran debate, Linares cree que ya es un logro que se haya abierto el debate sobre estos temas. Por ejemplo, sobre la neutralidad en la Red, Telefónica considera que existe una asimetría creciente e insostenible entre los proveedores de acceso a Internet (ISP) como Telefónica que mantienen las redes tanto fijas como móviles de banda ancha y los agentes de Internet que se aprovechan de esa inversión para vender servicios o cobrar por publicidad sin casi gasto.

Linares ha acusado a estos agentes de generar 15 veces más tráfico que los ISP que lo gestionan, en un escenario en el que el tráfico de datos se ha multiplicado por cinco en cinco años. Pero mientras Google monetiza sus servicios, las telefónicas no rentabilizan su inversión. Telefónica, ha aclarado Linares, no negocia por ahora ningún acuerdo con ningún proveedor de Internet similar al suscrito entre Verizon y Google para una regulación de la neutralidad en la red.

Por eso, entre otras reivindicaciones, los operadores como Telefónica piden una regulación para los agentes de Internet, "por lo que no tiene sentido es que nosotros estemos sujetos a regulaciones estrictas siendo operadores regionales con una cuota de mercado máximo del 30% y ellos, siendo globales, no", ha asegurado Linares.

Nueva explosión de la telefonía móvil

En otro orden de cosas, el ejecutivo también ha alumbrado una nueva explosión de la telefonía móvil por la conexión máquina a máquina. Ha indicado que el año pasado ya existían 1.000 millones de hogares, 4.600 millones de personas y 1.400 millones de máquinas conectadas y ha estimado que para 2020 esas cifras se incrementarán hasta alcanzar 1.200 millones de hogares, 6.000 millones de personas y 40.000 millones de máquinas conectadas, lo que supone 50.000 millones de dispositivos conectados, un 90% a través de comunicaciones móviles.

"La primera ola de crecimiento fue la de los hogares, donde parece que se ha llegado a una saturación; la segunda vino de la mano de los individuos y los móviles y llegará una tercera ola, la de los dispositivos y las máquinas, con una dimensión mucho mayor que la anterior".

La CMT no ve problema en las tarifas a la medida

El presidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), Reinaldo Rodríguez, ha señalado que en España los operadores gozan de absoluta libertad para fijar las tarifas minoristas que deseen por lo que no ve "ningún problema en principio", para que decidieran aplicar tarifas a la medida, cobrando más a los usuarios que más ancho de banda consumen. "El principal problema que veo es de índole comercial, y es que la competencia podría reaccionar y tratar de captar esos clientes de Telefónica con tarifas planas más agresivas", ha asegurado Rodríguez.

No obstante, Rodríguez ha advertido que el regulador estará atento si los operadores comienzan a discriminar el tráfico por servicios, dando a unos proveedores de contenido prioridad sobre otros, para que no caigan en posición de dominio.

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