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Internet gratis y sin cables en el autobús en Madrid

El 60% de los autobuses de la EMT ofrecen conexión.- El servicio veta algunas páginas y no permite descarga de vídeos o música

Desde ayer mismo ya se puede navegar por Internet en los autobuses urbanos madrileños. El Ayuntamiento, que el pasado 15 de junio consiguió de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) el permiso para ofrecer acceso gratuito a internet como administración pública, ha dotado al 60% de los 2.000 vehículos de la Empresa Madrileña de Transporte (EMT) de conexión sin cables (wifi), aunque no sin restricciones: algunas webs están vetadas y la capacidad de conexión no permite grandes descargas de datos.

Para identificar a los que suministran el servicio hay que fijarse, primero, en que sea azul, y después en que tenga una pegatina distintiva, aunque todavía no se han puesto todas. Desde la EMT insisten en que la prueba para saber si hay wifi es fijarse en las cámaras de seguridad. Si tiene cámara, tiene internet. En los de color rojo, que son los más antiguos, no se instalará sino que se esperará a renovar la flota para que los nuevos lo traigan desde fábrica.

Aunque no lo ponen en ningún lado del autobús el servicio cuenta con algunas webs vetadas, las que publican contenido para adultos u ofensivo -poco apropiado para consultarlo públicamente- y las dedicadas al juego y las apuestas deportivas. El limitado ancho de banda tampoco soporta la descarga de contenidos en P2P, vídeos o canciones. Tampoco se echa en falta dada la duración de los trayectos.

En el centro de la ciudad es fácil encontrar rutas con conexión. En un recorrido por la ciudad esta periodista pudo navegar sin ningún problema en varios puntos de la ciudad. En la calle de Alcalá las líneas 77, 113, 38 y 12 compartían conexión sin problemas. Lo mismo pasaba en la plaza de Manuel Becerra con los autobuses 43, 156, 143 y C1. En Ortega y Gasset falló un 74. El siguiente operaba normalmente a la altura de Serrano. Lo mismo que el 51 casi en Cibeles. El 5 ofrecía sus servicios en Colón. El 45, de color rojo que pasaba en Recoletos no estaba entre los elegidos. La misma ruta pero con un vehículo más moderno sí cumplía la promesa de acceso a la red a la altura de Martínez Campos. El intercambiador de Nuevos Ministerios era un nido de redes wifi: la del 7, el 45 y el 150. Un poco más al norte, el 27 cumplía a la altura de la plaza de Cuzco. Igual que el 178 en La Paz.

En Nueva York algunas rutas también dan wifi. Igual sucede en Singapur. Desde hace años los autocares que transportan a los empleados de Google a la sede de Mountain View tienen este servicio. En España hay varias experiencias. Los autobuses privados de Alsa, en su clase Supra también presumen de hacer los viajes más llevaderos gracias a la red.

En Málaga estuvo disponible hasta que la CMT sancionó con 300.000 euros en febrero al Ayuntamiento por explotar sin permiso una red pública wifi. Allí se pedía un registro previo y sólo se podía navegar en 10 vehículos de toda la flota.

En Madrid, la iniciativa ha sido posible gracias al visto bueno de la CMT, después de que la Plaza Mayor y la de Olavide hayan sido las primeras en estrenar la licencia de Internet wifi, en Madrid, que permite dar conexión gratis siempre que no se llegue a viviendas y la velocidad no supere los 256 kilobites por segundo, servicio que desde hace años se ofrece en París, Roma y Nueva York.