El código del virus Stuxnet alberga una cita bíblica

El gusano informático lleva inscrita una posible alusión al Antiguo Testamento.- China denuncia ser víctima del virus y achaca el ataque a un servidor de Estados Unidos

A medida que aumenta la información sobre el virus Stuxnet, que ha atacado instalaciones industriales en Irán, también aumenta la confusión. The New York Times publica que se ha descubierto dentro del código del virus una críptica alusión al Antiguo Testamento. Concretamente la palaba "Myrtus" denomina un fichero contenido en el código. Los expertos lo interpretan como una alusión, en hebreo, a Esther. El LIbro de Esther relata un complot persa para destruir Israel. Esta cita tanto puede ser interpretada como una firma que implicaría al Gobierno israelí en la fabricación del virus como, por el contrario, un intento de sus reales autores de orientar falsas sospechas hacia Israel y confundir a los investigadores. Otra hipótesis es que la palabra se refiera al mirto, un arbusto.

Por otra parte, Stuxnet recorre China. La agencia oficial china Xinhua afirma que el origen estaría en un ataque desde servidores ubicados en Estados Unidos. Stuxnet ya habría afectado a seis millones de ordenadores y a unas mil empresas en aquel país. Empresas que integran sectores claves de la economía china como el transporte, la metalurgia y la energía. Stuxnet ataca a un programa de la empresa Siemens muy instalado en las fábricas chinas. En las últimas investigaciones sobre las características técnicas del virus se afirma que tiene capacidad de preparar los ordenadores para futuros ataques aunque se haya procedido a la desinfección de los mismos.

En principio, el virus se difunde sin necesidad de Internet. Basta con que esté albergado en una memoria USB que se conecte a la máquina. La agencia china no ha dado más detalles sobre su hipótesis sobre el origen de la infección. Siemens ha publicado un antivirus específicamente pensado para Stuxnet y Microsoft ha corregido una vulnerabilidad en Windows que propiciaba su expansión.

El virus se detectó antes del verano, pero ha sido este mes cuando se ha desatado la alarma sobre su potencial destructivo. Siemens reconoció su existencia pero aseguró que ninguno de los clientes infectados ha padecido graves problemas. Sin embargo, el Gobierno iraní ha reconocido que Stuxnet ha afectado al menos 30.000 ordenadores dentro de su territorio y continúa propagándose. "Es parte de la ciberguerra de Occidente contra Irán", ha denunciado Mahmud Liayí, un alto cargo del Ministerio de Industria. Irán asegura que ha detectado nuevas variantes del virus.

Los expertos consideran que no se trata de una creación personal. Aunque inicialmente se habló de la posibilidad de que un grupo mafioso lo empleara para la extorsión a las empresas contaminadas, crece la convicción de que la autoría debe buscarse en algún grupo ciberterrorista o en alguna agencia secreta gubernamental.