Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Para librarse de los pecados, un iPhone (y 1,59 euros)

La aplicación 'Confession: A Roman Catholic App' pregunta al internauta por sus comportamientos pecaminosos y le asigna los rezos correspondientes

El que esté sin pecado, que tire la primera piedra. O que se descargue Confession: A Roman Catholic App para comprobar que de verdad su alma no tiene manchas. En la era de las nuevas tecnologías, el cura ya es prescindible: los católicos modernos se confiesan vía iPhone o iPad. Una vez creado un perfil, la aplicación permite acceder a una serie de preguntas (algunas muy personales) para comprobar cuánto se aleja nuestro comportamiento de los 10 mandamientos. Finalmente se recibe un Ave María (o el rezo que estime conveniente) por cada pecado. Después de redimir las culpas se muestra en pantalla una cita de un santo o de algún pensador católico importante. Eso sí, la pureza del alma tiene un precio: Confession cuesta 1,59 euros.

Little IApps, la compañía estadounidense que ha programado la aplicación, explica en un correo electrónico que el objetivo es "animar a los católicos a prepararse y participar en el sacramento de la confesión". Se inspiran en lo dicho por el Papa Benedicto XVI en junio de 2010, durante las celebraciones del Día Mundial de la Comunicación Social, es decir que "los nuevos medios, si se usan con sabiduría, pueden contribuir a satisfacer el deseo de significados, verdad y unidad".

La privacidad, según los creadores, está garantizada por una contraseña y por el hecho de que las respuestas se quedan en el aparato de su propietario. Unas hacen referencia a la fecha de nacimiento y tiempo sin confesarse, pero también hay cuestiones sobre la masturbación y el aborto. La aplicación califica de "culpable" al que haya mantenido relaciones homosexuales.

Los más pecadores, tras una serie eterna de rezos, reciben también un consejo; en el caso de este periodista, extraído de la Biblia, en particular del Evangelio de San Juan, capítulo 1 versículos 8-9: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestras culpas y limpiarnos de toda la maldad". Amén.