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Foxconn había sido advertida del peligro de explosión

La cifra de muertos por el accidente en la fábrica china que suministra a Apple se eleva a tres

La explosión la semana pasada en la fábrica de Foxconn en Chengdu (China) ha causado ya tres muertos. Tras la noticia ha trascendido que una organización china que combate las conductas abusivas de las multinacionales (SACOM) había publicado el 6 de mayo un informe sobre Foxconn en el que subrayaba la existencia de material inflamable en espacios de poca ventilación. Según el informe, la fábrica que suministra a Apple, acumulaba polvo de alumnio altamente inflamable en recintos poco ventilados que no permitían una evacuación suficiente del mismo. Al margen del peligro de explosión que suponía, la existencia de este polvo entrañaba graves riesgos para la salud de sus empleados. La empresa replicó que el informe no reflejaba la realidad de la fábrica y aseguraba que "había hecho tremendos progresos en los últimos años" para ajustar el proceso productivo a la nueva generación de empleados, progresos que habían sido confirmados por auditores externos y periodistas "que han podido hablar libremente con nuestros empleados y directivos". Sin embargo, en una nota sobre este último accidente, la empresa aventura como causa del mismo la explosión de polvo en un conducto. Tras expresar la condolencia a la familia de los empleados fallecidos, la compañía informa que ha suspendido los procesos industriales relacionados con esta eventual causa de la explosión.

Apple ha abierto una nueva investigación sobre lo sucedido en la fábrica. Foxconn se ganó una triste celebridad por una sucesión de suicidios de sus empleados en otra sede de la firma que se atribuyeron a las duras condiciones de trabajo impuestas.

Una investigación hecha por dos ONG sobre las condiciones de los trabajadores chinos en dos plantas que fabrican productos para Apple ya desveló este año un dato impactante, el precio de la mano de obra de sus trabajadores. En la fábrica de Chengdu, los empleados cobran por fabricar los famosos iPhone y iPad de Apple un total de 1.350 yuanes (141 euros) por mes por 48 horas semanales de trabajo, lo que equivale a alrededor de 73 céntimos la hora. Esto lleva a los empleados a trabajar muchas más horas libres para ganar más dinero y para satisfacer la enorme demanda que Apple tiene de estos aparatos electrónicos.