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'Dead Light', lo más de España

También se desveló un nuevo 'Castlevania' para la pequeña consola Nintendo 3DS

E3 cuenta con muchos españoles, pero de este lado del mostrador. “No me canso de oír vuestro acento”, dice en la sala de prensa, con pufs y galletas, María Montoro, periodista española casada con estadounidense. La historia de Montoro es la de la mudanza española por falta de oportunidades laborales. Quiso vivir en Burgos, del periodismo, y no hubo manera. Junto a su marido Jonathan Marx volvió a Denver (Colorado) y montaron Game Dynamo y ahora es su medio de vida. Hay multitud de periodistas y/o blogueros españoles, pero escasean los videojuegos Made in Spain.

Aún así, destacan algunos casos. Como Castlevania, el primer juego español que saldrá en Nintendo 3DS. Enric Álvarez, director de la compañía, considera que el respeto a los originales ha sido extremo, pero que la renovación era necesaria. Parece que la polémica le sienta bien. De hecho, por mucha controversia que haya entre los amantes del antiguo juego de recreativas, las ventas parecen acompañar el trabajo que han hecho para otras consolas. Ahora les toca demostrar que también son capaces de crear esta atmósfera gótica en una pantalla de escasas dimensiones y efecto de relieve. Detrás de este trabajo hay un equipo de 30 personas entre los que destaca Óscar Araujo, el compositor de las nuevas bandas sonoras, uno de los aspectos más laureados en este estudio.

Raúl Rubio, el consejero delegado y director creativo, de Tequila Works, es quizá uno de los hombres más felices de E3. No se separa de las pantallas en las que se muestra Dead Light, su creación. Está dentro de la sección Summer of Arcade, una selección de juegos que salen para Xbox durante el verano. “Es lo más parecido a un concurso de belleza”, dice con socarronería. “Lo pones bonito, lo paseas, lo presentas y finalmente vas pasando las pruebas”. Summer of Arcade es una selección de juegos que promociona Microsoft en su consola. “Se trata de joyas poco conocidas a un precio ajustado”, matiza Lidia Pitzalis, responsable de comunicación de Xbox en España. Por ajustado se refieren a menos de 10 euros. Rubio insiste en que es un premio para todo su equipo: “Procuramos hacer las cosas de manera diferente. Para empezar, no tenemos jerarquía y aunque tenemos dos equipos de doce personas, todos tenemos que trabajar en el proyecto de los demás y tomar decisiones conjuntas”, relata.

La idea surgió cuando el director creativo comenzó a pintar en una servilleta a un personaje solitario, en un mundo en decadencia, sombrío, en una servilleta. De manera espontánea comenzaron a imaginar la historia de este personaje, ahora conocido como Randall Wayne, un guardabosques canadiense. El desplazamiento lateral y algunos movimientos son un guiño evidente a un clásico de los 90, Príncipe de Persia. El desarrollo busca dar un vuelta de tuerca a las mecánicas habituales. “No hay que dar nada por sentado. Por ejemplo, con las armas, aquí son herramientas, no para matar enemigos, porque harían ruido y alertan a los que vienen en nuestra búsqueda”, aclara el responsable.

Ludei, no hace exactamente juegos, sino que es una plataforma para que los creadores de juegos puedan publicar sus creaciones en varios formatos a la vez. Aunque un juego parezca igual, el desarrollo para ordenador, iOS y Android puede llevar mucho tiempo. Gracias a HTML 5 y Javascript, los lenguajes de programación con que se construyen la páginas web, se puede estar fácilmente en todos estos formato. Sin embargo, se nota cierta lentitud en la ejecución del título. Ahí es donde entra en juego Ludei, cuya tecnología hace que fluya con la velocidad adecuada.

Aunque la empresa forma parte de otra mayor, Ideateca, nacida en Bilbao, su creador Eneko Knörr se ha trasladado a San Francisco. Iker Jamardo, responsable del equipo de desarrollo, también tiene previsto mudarse. El dinero lo consiguen de dos maneras. O bien llegar a un acuerdo para compartir los beneficios con los creadores del juego, o bien cobran por el trabajo de conversión y adaptación a su plataforma de HTML 5 y Javascript.

Justo es aclarar que su crédito para saltar a Estados Unidos y tener ahora oficina en San Francisco se lo ganaron con un superventas para iOS, el sistema operativo de iPhone e iPad, iBasket, un sencillo juego de baloncesto urbano que durante varias semanas estuvo entre lo más vendido en la tienda de aplicaciones y ha sumado 16 millones de descargas. De su estudio también ha salido Slide Soccer, fútbol con chapas para el móvil.

Knörr tiene un punto de vista tan crítico como interesante con respecto a la industria española: “En general, está muy basados en hacer desarrollos y cobran por ello. Pero lo bonito es hacerlo todo uno. Falta una apuesta por la producción propia”. Insiste en que no es un reproche: “Entiendo que faltan inversores pero con buenas ideas se puede crecer, tener autonomía y ser más creativos”.