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Bruselas estudia multar a Microsoft por imponer Explorer, su navegador

Hace tres años que Windows está obligado a ofrecer la instalación de Firefox, Chrome, Safari y Opera

Steve Ballmer.

Nueva refriega en la larga batalla de la Comisión Europea contra las prácticas abusivas de Microsoft. Joaquín Almunia, vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Competencia, acaba de anunciar que investigará si la compañía fundada en 1975 por Bill Gates y Paul Allen ha incumplido su compromiso de abrir a los usuarios de Windows, su sistema operativo, la posibilidad de utilizar navegadores distintos a Internet Explorer.

Hace ya casi tres años que Bruselas obligó a Microsoft a ofrecer alternativas a los internautas que usan Windows, entre las que se encuentran Firefox, Chrome, Safari y Opera. Pese a que la compañía estadounidense aseguró a la Comisión en diciembre del año pasado que cumplía estos requisitos, los técnicos europeos sospechan que los usuarios del sistema operativo más extendido del mundo no han tenido libertad de elección desde febrero del año pasado hasta ahora.

Estas prácticas pueden haber perjudicado a unos 28 millones de ciudadanos “Si se confirma el incumplimiento puede conllevar duras consecuencias”, ha asegurado el comisario Almunia en una intervención en la que ha sugerido la posibilidad de que la investigación acabe con multas. Pese a que la Comisión inició el expediente a instancias de terceros, asegura que Microsoft admite los hechos, en lo que parece una admisión de culpabilidad antes de que empiece el juicio. En un comunicado emitido poco después de la intervención de Almunia, la empresa que dirige Steve Ballmer achaca el problema a un "error técnico".

Esta escaramuza se une a la multa de 860 millones de euros que la Comisión ya impuso en 2008 a Microsoft por abuso de posición dominante, decisión que el Tribunal General de la UE confirmó hace un mes. Esta sanción —las más elevada de la historia a una sola empresa y que supone la tercera contra la empresa de Redmond— estaba motivada por el alto precio que Microsoft cobraba por la información que suministra a sus rivales para fabricar productos compatibles con Windows.

Microsoft no es el único gigante de la informática en el punto de mira de Bruselas. El mismo Almunia amenazó el pasado mes de mayo a Google con una multa por abuso de posición dominante si no cambia algunas de sus prácticas. Bruselas investiga desde noviembre de 2010 si la compañía de Silicon Valley viola las normas comunitarias por dar prioridad a sus anuncios y aprovechar contenidos de sus competidores.