Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El Congreso de EE UU recomienda vetar a Huawei y ZTE

El comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes dice que las dos empresas chinas son una amenaza para la seguridad del país.

China insta a EE UU a abandonar esta postura.

Las compañías chinas de telecomunicaciones Huawei y ZTE amenazan la seguridad de Estados Unidos y el Gobierno debe evitar el uso de sus equipos. Esta es la conclusión principal que se desprende de un informe elaborado por la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes estadounidense publicado este lunes. "Es imposible garantizar que las dos empresas sean independientes del Gobierno chino y, por lo tanto, pueden ser utilizadas como herramienta para quebrantar la seguridad de los EE UU. China tiene los medios y la motivación para usar a estas compañías con fines maliciosos", se explica en el documento. El escrito ha sido redactado el presidente del comité, el republicano Mike Rogers, por el Estado de Michigan, y el principal miembro demócrata del mismo, C. Ruppersberger, de Maryland.

Tras la publicación de dicho documento, el Gobierno chino ha instado al Congreso estadounidense a "que abandone su postura contra dichas empresas", según informa la agencia Reuters. "Esperamos que respete los hechos y abandone estas prácticas", ha manifestado el portavoz chino del Ministerio de Exteriores, Hong Lei, en su rueda de prensa diaria. Éste, además, ha defendido que tanto Huawei como ZTE han trabajado en el mercado estadounidense "de acuerdo a las reglas internacionales" y que sus inversiones han demostrado los beneficios que producen los lazos económicos entre ambas potencias.

La investigación, que ha durado unos 11 meses, acusa a los fabricantes chinos de no cooperar con el Gobierno de EE UU; de no ser claros explicando su relación con el Gobierno chino, y por lo menos, en el caso de Huawei, de haber violado las leyes estadounidenses. El comité asegura que esta compañía ha sido denunciada por sobornos, corrupción, violación de las leyes de inmigración vigentes y de "un patrón y práctica en el uso de programas piratas en sus instalaciones en EEUU". Esta comisión asegura que se deben bloquear las fusiones y adquisiciones de los productos de ambas empresas, líderes mundiales en telecomunicaciones.

"Busquen otro proveedor", aseguró este domingo Rogers en el programa 60 minutos de la cadena CBS. Esta postura afectará tanto a la venta de ordenadores como a las infraestructuras de redes de ambas empresas en suelo estadounidense.

Huawei, compañía privada fundada por un exingeniero militar chino, opera minoritariamente en China, pues está presente en más de 140 países "en los que no se ha tenido ningún problema", ha subrayado la compañía. "Hemos colaborado en todo momento con la investigación", ha asegurado el ejecutivo de la empresa en EE UU, William Plummer, en la cadena Fox. Esta compañía cuenta con 1.700 trabajadores en el país. Sus ingresos en 2011 fueron de 1.300 millones de dólares, 765 millones de dólares más que en 2010".

"Nos enfrentamos a una evaluación continúa por parte del Gobierno estadounidense", ha asegurado un portavoz de ZTE al diario The Wall Street Journal. Esta empresa es la cuarta en la fabricación mundial de dispositivos móviles y cuenta con más de 90.000 empleados. Mientras que la venta de sus dispositivos móviles ha aumentado en el último año, los temores sobre el posible espionaje y la violación de la seguridad han limitado su expansión en cuanto a infraestructuras de red.

En los últimos meses, ZTE se ha enfrentado a varias denuncias relacionadas con ventas ilegales en EE UU y supuestas colaboraciones con Irán. El FBI, también, está investigando a ZTE ya que "la compañía puso trabas a una evaluación sobre sus ventas, realizada por el Departamento de Comercio", según explica la agencia Reuters.

Rogers y Ruppersberger anunciaron esta investigación el pasado mes de noviembre cuando declararon estar preocupados acerca de las incursiones chinas en los sistemas de telecomunicaciones estadounidenses y el robo de "propiedad intelectual". Desde entonces, ambas compañías iniciaron una campaña agresiva de promoción en Washington con el objetivo de atenuar las aprensiones acerca de la influencia del Gobierno chino en sus operaciones.

Este documento llega en un momento "en el que sin duda, China está ganando una gran influencia en los asuntos mundiales", explica el diario The Wall Street Journal. El país asiático se ha convertido en las últimas semanas en un tema clave en la carrera presidencial en EE UU. Tanto el presidente Barack Obama como su contrincante republicano, Mitt Romney sostienen las prácticas desleales provenientes de China en muchos de sus discursos.