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Steve Ballmer dejará el mando de Microsoft antes de un año

"Nunca hay un momento ideal, pero este es el adecuado", dice Ballmer

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El consejero delegado de Microsoft Steve Ballmer. REUTERS

Microsoft ha anunciado que Steve Ballmer, de 57 años, dejará el cargo de consejero delegado de la compañía a lo largo del próximo año para jubilarse. Ese plazo de 12 meses es el que se da la sociedad de Redmond para buscar a un sustituto, para lo que ha decidido crear un comité especial. El inicio del proceso de transición en la cabeza ejecutiva de Microsoft tiene lugar recién iniciada la reforma estructural del gigante informático, que busca reforzar su negocio en la era del todo móvil. "Nunca hay un momento ideal, pero este es el adecuado", señala Ballmer en una nota, en la que señala que Microsoft necesita tener un consejero delegado que dirija la compañía en la nueva etapa y ejecute la nueva estrategia.

Aunque el anuncio es una sorpresa, no es inesperado, porque es conocida la presión de los inversores hacia la gestión de Ballmer. En los últimos cinco años, los títulos de Microsoft se apreciaron solo un 16%, frente al 78% de Google o el 184% de Apple. Esos son los rivales a batir en la nueva era de la computación. Microsoft sigue siendo el actor dominante en los programas para ordenadores personales, pero va muy rezagada en el móvil, donde ahora se libra la batalla de las ventas.

El comité que se encargará de buscar al sucesor de Steve Ballmer tiene entre sus miembros a Bill Gates, cofundador y actual presidente de Microsoft. De acuerdo con la nota del anuncio, se van a buscar tanto a candidatos externos como dentro de la compañía. La reacción de Wall Street fue inmediata, con un alza de casi el 10%.

El pasado mes de julio, Ballmer presentó el que va a ser su último plan para reorganizar estructuralmente la compañía, para unificar todo el negocio y hacerlo rotar entorno al nuevo sistema operativo Windows 8. De esta manera, se pretende que Microsoft sea capaz de innovar con mayor rapidez y eficiencia a la hora de poner en manos de los usuarios dispositivos, programas y servicios que se puedan usar en casa, en la oficina o en cualquier otro lugar. Microsoft ya emprendió un cambio estructural y estratégico similar en 2008, un año después de que Apple pusiera a la venta el iPhone. La firma tecnológica acaba de cerrar también en junio su ejercicio fiscal 2013, en el que obtuvo un beneficio de 21.863 millones de dólares tras facturar 77.849 millones. En ese momento anunció cargas extraordinarias por valor de 900 millones por las pobres ventas de su tableta electrónica Surface, a la que trata de dar salida rebajando el precio.

Steve Ballmer tomó los mandos de Microsoft cuando Bill Gates dejó el cargo de consejero delegado en enero de 2000. Actualmente tiene una fortuna estimada en 15.200 millones de dólares. La compañía es ahora tres veces más grande, aunque eso no se vea reflejado en la cotización bursátil. Su principal pilar de ingresos sigue siendo el sistema operativo Windows y el paquete de programas de productividad Office. Además, cobró mucho peso en su estructura la consola de videojuegos Xbox. También bajo Ballmer se fraguó la compra de Skype. El problema de Microsoft se ve cuando se concentra el análisis en los últimos dos años, donde se observa un estancamiento consecuencia en gran medida de la caída de las ventas en el mercado de los ordenadores personales. Ballmer anuncia de hecho su retirada cuando la compañía trata de volver a ser relevante en un negocio en el que fue pionera, el de la computación móvil. Su presencia es muy limitada cuando se compara con el iOS de Apple y el Android de Google.