Lonely Planet compra la española Tourist Eye

La empresa combina el servicio de guía con la selección de contenido generado por el usuario

De izquierda a derecha, Ariel Camus y Javier Hernández.

En verano de 2010, Tourist Eye salía a la luz como aplicación para iPhone y Android. El proyecto, nacido dentro de un pequeño local en la Universidad Politécnica de Madrid, tenía la vocación de compartir experiencias entre viajeros y, sobre todo, ahorrar costes en la tarifa de datos cuando se salía del país de origen. La solución era tan previsora como ingeniosa: descargar los mapas del lugar a visitas antes de salir de viaje para después explorar sin necesidad de conectarse a Internet.

Desde entonces han sumado una comunidad de más de medio millón de viajeros, han dado el salto a Estados Unidos y, ahora, pasan a formar parte de Lonely Planet, líder mundial de contenidos turísticos, que ha comprado la empresa española por una cantidad que no han desvelado.

El acuerdo incluye seguir trabajando de manera independiente, pero dentro del equipo de Lonely Planet. Todavía no han definido si seguirán en Madrid o en alguna de las sedes del nuevo dueño. Javier Fernández Escribano insiste en que pronto lanzarán una nueva versión de sus aplicaciones. Junto a Ariel Camus, consejero delegado de Tourist Eye, formaron parte de 500 startups, una aceleradora de Silicon Valley que les ayudó a dar el salto tras conocerse en durante la carrera en Madrid. Inicialmente también contaron con el apoyo financiero de Plug & Play y, como suele ser habitual en estos casos, pequeñas aportaciones de familiares y amigos.

Matthew McCroskey, responsable de móviles de la firma inicialmente británica y ahora en manos de un estadounidense, lo considera un paso imprescindible: “La tecnología móvil es clave en la industria turística”. Gus Balbontin, director tecnológico de la matriz, pretende apoyar el crecimiento poniendo el foco en contenidos y comercio. “El objetivo es crear información de confianza para la comunidad viajera y que les inspire y ayude para planificar sus viajes”, subrayó.

Javier Fernández Escribano y Ariel Camus en sus comienzos, julio de 2010. PAULA CASADO / ROSA J. C.

Javier Fernández Escribano y Ariel Camus en sus comienzos, julio de 2010.

Fernández Escribano celebra el acuerdo. Lo considera un triunfo de los pequeños: “Han sido cuatro años de lucha constante, de muchísimo trabajo y de competir con empresas internacionales con muchos más recursos que nosotros. Estamos orgullosos del equipo”.

En su opinión esta adquisición ayudará a otros españoles en su situación: “En España necesitamos el espíritu del 'Podemos' que se usa en el deporte. Es posible crear empresas que creen empleo, que innoven y que compitan con gigantes americanos. Basta ya de quejarnos”.

El ingeniero cree que la siguiente gran oportunidad para las startups está en el sector educativo: “Se pueden usar millones de datos para mejorar el rendimiento académico de los niños. Aunque no pierde de vista su nueva meta: “Convertir las apps de Lonely Planet y Tourist Eye en imprescindibles para todos los viajeros. Tenemos el potencial y estamos muy cerca pero hay que seguir trabajando duro”.

Tourist Eye combina el servicio de guía con la selección de contenido generado por el usuario. Destaca por su facilidad de uso y las muchas posibilidad para compartir en redes sociales.