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El FBI niega que exempleados de Sony puedan estar detrás del ataque

Una empresa de seguridad alertó a las autoridades de que varios trabajadores habrían intentado vengarse tras su despido

Un hombre muestra una taza de recuerdo del estreno de 'The Interview'.
Un hombre muestra una taza de recuerdo del estreno de 'The Interview'. REUTERS

A finales de noviembre, coincidiendo con la semana de Acción de Gracias en Estados Unidos comenzó la pesadilla para Sony. El lunes de aquella semana los trabajadores no pudieron encender los ordenadores y trabajar con normalidad. La empresa acababa de ser víctima de un ataque informático, que sería seguido de varias amenazas, y que mereció la reacción del presidente estadounidense, Barack Obama. Desde entonces, más y más tesis se han basado en un mismo argumento en torno al origen del ataque: Corea del Norte. Esta era la versión de la Administración de Obama y del FBI. Pyongyang había denunciado anteriormente la producción de la película The Interview, una parodia con intento de asesinato del presidente incluido, cuyo estreno se vio retrasado varios días por el suceso.

El suceso, considerado ya un caso de terrorismo internacional por el robo de datos y documentación, parecía cerrado hasta este martes, cuando una empresa de seguridad desmontaba la tesis de la responsabilidad norcoreana. Kurt Stammberger, vicepresidente de Norse, una empresa alemana que trabaja con agencias gubernamentales en EE UU y que cuenta con oficinas en San Mateo, al norte de Silicon Valley, mantiene que el origen está en seis exempleados de Sony. En una entrevista con CBS, Stammberger sostiene que el ataque se hizo desde dentro.

“Tenemos claro que la clave fue desde dentro, no desde Corea del Norte”, insiste para, a continuación, apuntar a una mujer llamada Lena, conocedora de la infraestructura de servidores de la empresa y despedida en abril. De confirmarse esta versión, el caso Sony habría sido consecuencia de una venganza laboral, más que de un conflicto geopolítico que se arrastra desde la Guerra Fría.

Una empresa de seguridad desmonta la tesis de la responsabilidad norcoreana

Stammberger es el último de varios profesionales del sector de la seguridad en Internet que han manifestado sus dudas acerca de las garantías con las que el gobierno de EE UU ha podido llegar a una conclusión tan clara y de manera tan rápida. Apenas tres semanas después del ataque, el 19 de diciembre, el FBI acusaba a Corea del Norte. El presidente Obama también defendió de manera tajante que el país asiático estaba tras el ataque informático y garantizó una respuesta “proporcionada”. Pocos días después, el acceso a Internet en el país sufrió importantes cortes, aunque EE UU no se ha responsabilizado.

Jaime Blasco, director de los laboratorios de la firma de seguridad AlienVault, trata de poner un poco de cordura en el debate: “Realmente, estamos igual que al principio. Los datos técnicos que maneja el FBI son los mismos que hace dos semanas”. La hipótesis de los exempleados le parece posible, pero no única: “El FBI modificó levemente la declaración inicial. Es posible que [los extrabajadores] formen parte de la trama y queda claro que conocían arquitectura técnica, pero que el ataque no es atribuible a ellos”.

El FBI ha afirmado este miércoles en un comunicado que mantiene su veredicto de que el gobierno norcoreano es el único responsable del “robo y destrucción” de los datos de Sony. Según las autoridades federales, esa versión resulta de las investigaciones y documentación recabada por los diferentes organismos de inteligencia del país, el Departamento de Seguridad Nacional, gobiernos de otros países y empresas privadas. “No existe información creíble que indique la posible implicación de ningún otro individuo en este incidente informático”, afirmó la portavoz del FBI.

El FBI reiteró este miércoles que  Corea del Norte es el único responsable del “robo y destrucción” de los datos de Sony

Blasco está seguro de que el FBI maneja información que puede acallar estas críticas: “Tienen que tener pruebas y datos aportadas internamente y también de otras agencias. Por cautela y por su propia responsabilidad, no van a salir a desmentir cada teoría”.

Para identificar el origen del ataque informático, la inteligencia estadounidense, en colaboración con expertos de seguridad en Internet que trabajan con Sony, rastreó servidores internacionales y sistemas de programación hasta dar con un grupo conocido como ‘Dark Seoul’. Según las autoridades, ataques recientes de esta organización muestran líneas de código similar a las empleadas en el caso de Sony. Doug Belgard, presidente de la compañía, también dio un claro veredicto al diario The New York Times: “Son los coreanos”.

Este martes, el Departamento de Estado dio su respaldo a la versión del FBI. Uno de sus portavoces, Jeff Rathke, aseguró que “Corea del Norte es responsable del ataque”. Rathke declinó dar más detalles sobre la investigación que todavía llevan a cabo las autoridades federales de EE UU y se limitó a ratificar “que la conclusión acerca de la responsabilidad de Corea del Norte es clara”.

El ataque informático contra la multinacional Sony tuvo como consecuencia la retirada de las salas de cine de la película The Interview, aunque finalmente sí regresó a algunas salas y también fue emitida a través de Internet. En términos económicos, el incidente ha causado, de momento, pérdidas de más de 44 millones de dólares.