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Las emociones en Twitter sobre el bitcoin son capaces de mover su valor

La polarización en la red social predice el precio de la moneda virtual

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Un empleado hace una demostración de Bitcoin Exchange, un cajero para cambiar bitcoins, en un centro comercial de Singapur. EFE

Lo que se dice en Twitter, predice el futuro valor de bitcoin. El tono de la conversación en la red social del día anterior sobre esta moneda virtual, anticipa el precio que va a tener al siguiente. Un estudio de las emociones en la red demuestra además que se puede usar ese runrún social para hacer negocio: en un año, se podría triplicar lo invertido en esta moneda.

Bitcoin nació en 2008 casi como un proyecto de investigación (PDF). Propuesta por una o varias personas bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, nadie sabe a ciencia cierta quién la creó. Aún así se está convirtiendo en la moneda de internet. Usada al principio en los bajos fondos de la red, cada vez más empresas respetables y particulares la usan como medio de pago. Como cualquier otra moneda, se ha convertido en un valor en sí misma, se compra y se vende para hacer negocio con la diferencia. Y escuchar a Twitter es lo que más rendimientos ofrece.

Investigadores sociales de la Escuela Técnica Federal de Zúrich (ETH) han comparado el valor predictivo de varias señales económicas usadas tradicionalmente en las operaciones de bolsa con el de señales sociales obtenidas de internet y lo han aplicado al inestable y volátil mercado de bitcoins.

El estudio compara estrategias tradicionales de inversión con las pistas ofrecidas por Twitter

Entre las primeras señales están la evolución temporal del precio de esta moneda, el rendimiento que ha ofrecido históricamente o el volumen de transacciones desde febrero de 2011 hasta diciembre de 2014, en total, unos 55 millones. Son los ingredientes básicos de los algoritmos que hoy realizan la mayor parte de las operaciones financieras.

En cuanto a las pistas sociales, los investigadores controlaron la popularidad de esta moneda en la red, por medio de la búsqueda del término bitcoin en los buscadores o la cantidad de tuits relacionados con ella. Pero también tuvieron en cuenta las emociones en Twitter. Por un lado midieron la valencia, el tono general de la conversación sobre bitcoin en la red social. Por el otro, su polarización, la mayor o menor presencia de tuits negativos o positivos sobre la moneda en cada momento.

"Palabras como gusto, feliz, abuso o desastre son ejemplos de valencia", comenta el investigador de la ETH y coautor del estudio, David García. En cuanto a la polarización, "la idea es que la comunidad que habla de bitcoin esta polarizada cuando se expresan muy a favor o muy en contra", explica. Usando técnicas de la psicolingüística y análisis de texto, García ya ha extraído las emociones dominantes en Twitter para estudiar otros procesos como las elecciones en Suiza o el movimiento del 15-M. En esta ocasión extrajeron unos 20 millones de tuits durante el periodo de estudio que hablaban de bitcoin. Además, establecieron su valencia y polarización cada día.

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El gráfico muestra el margen de beneficio de las tres estrategias más exitosas por separado y combinadas frente a una combinación de estrategias de inversión tradicionales (Random) durante todo un año.

La investigación, presentada el jueves en una conferencia sobre computación y ciencias sociales en Helsinki, muestra que las señales que mejor anticipan la evolución del precio de bitcoin son el volumen de negocio, por un lado, y la valencia y la polarización en Twitter por el otro. "Cuando aumentan tanto la polarización en Twitter como el volumen de transacciones, al día siguiente sube el precio de bitcoin", explica el investigador español. Un gráfico muestra la evolución de las distintas señales, comparada con los avatares de la moneda.

No es la primera vez que se usan señales sociales para imaginar el futuro financiero. Estudios anteriores han demostrado que las búsquedas en Yahoo de términos relacionados con alguna empresa del NASDAQ estadounidense muestran una correlación con el valor posterior de sus acciones. Las búsquedas en Google o la actividad en la Wikipedia también funcionan como pitonisas de los movimientos bursátiles. Para rizar el rizo, el análisis de los mensajes sobre Google en Twitter anticipa la evolución de las acciones del buscador a cada hora.

El tono dominante en Twitter sobre bitcoin anticipa el precio de la moneda al día siguiente

Pero García y su colega Frank Schweitzer han ido más allá y han querido rentabilizar lo que han descubierto sobre las emociones en Twitter, al menos en teoría. Diseñaron una serie de algoritmos basados en la información que podían obtener de las tres señales más exitosas: el volumen de transacciones y la valencia y la polarización en Twitter y se dejaron guiar por ellos en su estrategia de compra o venta de bitcoins.

En sus simulaciones con los datos reales de la evolución del precio de bitcoin, las tres ofrecieron interesantes rendimientos sobre la inversión inicial. Pero, al cabo de un año, solo las señales sociales ofrecieron un beneficio de más del 50%. Y si se combinan las tres estrategias en una y se basa la compraventa del día siguiente en los resultados de estas señales en el precedente, por cada 1.000 bitcoin atesorados al comienzo de año, se tendrían otros 2.000.

Para García, "al contrario que otras señales como el volumen de busqueda o de tuits, no hay mecanismos centralizados en los que los inversores puedan ver las emociones o la polarización. Probablemente muchos ya tienen en cuenta las otras señales al comprar y vender, pero medir el contenido es mucho mas difícil. Por eso el valor añadido de las señales emocionales todavia no ha sido exprimido totalmente por la especulación". Aunque está convencido de que no tardarán en hacerlo.

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