El hogar de Google para la España ‘startup’ abre sus puertas

El cuarto campus mundial de la compañía tiene a Madrid como sede y tratará de dinamizar el ecosistema de emprendedores

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David Drummond, vicepresidente de Google, en la presentación del Campus Madrid.

Google ya tiene hogar para la España start-up. El lugar elegido, un recordatorio de que en el siglo XIX ya había emprendedores en España. En el número 9 de la calle Marrazedo se alza un edificio de ladrillo visto y 4.000 metros cuadrados que Isaac Peral, el inventor del primer submarino torpedero, inauguró en 1892 como la primera fábrica de baterías industriales de España. Ahora, más de un siglo después, pretende ser el centro neurálgico de los emprendedores españoles del sector tecnológico. Con Google como hospedera. Su cuarto campus mundial para dinamizar start-ups —tras los abiertos en Londres, Tel Aviv y Seúl— es Campus Madrid.

"Creemos que hay una enorme creatividad y un enorme talento en España", ha afirmado David Drummond, vicepresidente senior de Google durante la rueda de prensa de hoy. "En Google sabemos que la mayoría de la innovación que revolucionará el mundo saldrá de fuera de nuestras oficinas. Y de fuera de Estados Unidos. Ayudar a la innovación y al crecimiento económico en todo el mundo nos beneficia". José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo ha recogido el guante: "Estamos muy agradecidos. Y además, creo que han acertado y se hace en el lugar y el momento adecuado. No se van a arrepentir". El rey Felipe VI inauguró ayer el primer evento del Campus, In3, una iniciativa de para fomentar la embajada de Estados Unidos y la asociación de start-ups españolas Chamberí Valley para dinamizar el emprendimiento en España.

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El Rey inaugura Campus Madrid, de Google. De izda. a dcha. Eric Emerson Schmidt, presidente Ejecutivo de Google; James Costos, embajador de EEUU en España; Felipe VI; Sofía Benjumea, directora de Campus Madrid, y José Manuel Soria, ministro de Industria.

El Campus aspira a ser el corazón de toda la actividad de las start-ups. En su segundo piso se encuentra su espacio de coworking, abierto 24 horas al día siete días a la semana para las start-ups que quieran instalarse dentro del campus y coordinado por Techhub. El alquiler es de 450 euros al año e incluye charlas, eventos y presentaciones de productos a inversores. En la primera estará la planta de aceleración, el lugar donde las start-ups entrarán en un programa de rápida expansión de su negocio a cambio de ceder parte de sus acciones. La aceleradora española Seedrocket se encargará de gestionarla. Habrá también programas específicos para dinamizar a minorías que tengan una idea tecnológica de gran ambición fuera del perfil tradicional del emprendedor. Campus for moms ofrecerá un curso de ocho semanas de iniciación al mundillo startup a madres (y padres) que tengan el tiempo para asistir al curso y una idea con la ambición de hacerse un hueco entre los Uber, Airbnb, Facebook o Twitter.

Por qué Google elige a Madrid como la cuarta ciudad en la que crear esta comunidad start-up no se funda en un aluvión de datos positivos sobre el ecosistema español. De hecho, el único dato concreto que se mencionó ayer, apuntado por la directora del Campus Sofía Benjumea, fue que la inversión en estas empresas tecnológicas había crecido un 30% entre 2013 y 2014. De los miles de start-ups que lo intentan en España (la empresa Startup Explorer ya contabiliza a más de 3.600), solo 20 que hayan superado la barrera de los 5 millones de dólares de financiación (casi 4,4 millones de euros) entre 2011 y 2014 según datos de la Comisión Europea. 30 más lograron vender su empresa, con Arsys como la adquisición más abultada, comprada por la alemana United Internet por más de 140 millones de euros.

Pero la impresión es que las start-ups españolas logran cada vez rondas de financiación internacional más relevantes —una de las últimas, los 23 millones de euros conseguidos por la web de búsqueda de empleo Job and talent el mes pasado— y que España está en el punto de mira como vivero de talento startup. "Nos falta mucho, es verdad. Pero vemos claro que hay un enorme potencial. Antes, ese talento no se estaba dirigiendo a la creación de nuevas empresas. Ahora sí. Y Google quiere potenciar aquellos ecosistemas donde puede tener un impacto mayor y donde ya hay con qué construir", apunta Benjumea. Para animar al emprendedor a que se apunte a Campus Madrid (ya cuenta con 1.800 miembros, según la compañía) Google ha recordado el éxito del gemelo londinense al Campus Madrid: más de 100 millones de euros de financiación y 1.800 puestos de trabajo creados en tres años.

Y los emprendedores, ¿qué tienen que decir? Pues entre los que llenaban ayer el auditorio de la rueda hubo aplausos a uno de ellos por meter el dedo en la llaga contra el Gobierno, cuando el ministro Soria ya no estaba en la sala, acusándolo de servir más de entorpecimiento que de ayuda con medidas como la prohibición de Uber o el exceso de carga fiscal. ¿Quiere ser Google interlocutor con el Gobierno del sector techie español? "El marco legal es una de las claves que hacen de un ecosistema startup un éxito. El papel del Campus es servir de encuentro a todos los actores y por supuesto invitaremos a los miembros del Gobierno a que vean de primera mano lo que hacen las start-ups y cuáles son sus problemas y peticiones", aclara Groove.