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DICK AHLBORN / Consejero delegado de Hyperloop

“El avión solo tendrá sentido para larga distancia”

En 2016 comenzará la construcción del primer Hyperloop, el sistema de transporte de cápsulas que quiere acabar con el tren, en Quay Valley

Recreación de cómo será el Hyperloop.

Dirk Ahlborn es el alemán que más expectación levanta en Silicon Valley. Ejerce de consejero delegado de Hyperloop Transportation Technologies, el sistema de transporte terrestre con cápsulas impulsadas por aire comprimido que alcanzarán una velocidad de 1.200 kilómetros por hora. La empresa de transporte acaba de anunciar que, antes de crear la esperada ruta que una San Francisco a Los Ángeles en menos de media hora, van a proyectar un modelo de ocho kilómetros en Quay Valley, una localidad artificial a mitad de camino, cuya construcción comenzará en 2016.

Pregunta: ¿Por qué van a hacer pruebas en Quay Valley?
Respuesta: Porque es el mejor lugar para ello. Está en California, cerca de nuestro centro de investigación, y es el pueblo modelo del siglo XXI. Va a ser el primer lugar donde se recicle el agua de manera innovadora, donde todo el abastecimiento será a través de energía solar. No solo estará nuestro primer Hyperloop, sino todo un complejo con más de 20.000 habitaciones y 25.000 casas. Esperamos contar con más de 10 millones de visitantes en pocos años. Va a ser un destino como Miami, Las Vegas o San Diego. De turismo, entretenimiento y compras. No es Disneyland, pero...

P. ¿Qué le aporta a Hyperloop estar en un lugar así?

Vamos a ser más fiables que cualquier otro medio terrestre

R. En primer lugar, algo muy importante, poder optimizar el sistema de embarque. De nada sirve que la cápsula sea muy rápida si no somos capaces de ser eficientes en la subida y bajada.

P. Si la ruta es de solo ocho kilómetros, ¿qué sentido tiene? El viaje va a ser de solo unos segundos...

R. Tiene todo el sentido. El sentido de que se vea que es real, que no es un juguete. Será una experiencia placentera, claro, pero lo que queremos es romper el récord de velocidad.

P. ¿Cuándo será una realidad?

R. Comenzamos a construir en 2016. En 2019 estará abierto al público.

P. Este medio de transporte, ¿será para todo el mundo?

R. Sí, lo será. De hecho, la velocidad es secundaria. La revolución de Hyperloop está en el modelo de negocio y gestión de la energía. En ocho años, seremos rentables. Muy pocas empresas de transporte terrestre pueden decir lo mismo. La mayoría están subvencionadas por los estados. Lo más excitante es cómo se ha fraguado todo, sin tener que ir pidiendo dinero a inversores por ahí.

Dick Ahlborn, consejero delegado de Hyperloop.

P. ¿A qué se refiere?

R.En 2013, [el emprendedor y presidente de Tesla Motors] Elon Musk propuso crear algo parecido a lo que estamos preparando, pero estaba ocupado con Tesla y SpaceX, así que hablamos con su equipo y creamos JumpStartFund. Es una plataforma de financiación colectiva, también de difusión de ideas y búsqueda de compañeros para proyectos. Ahí explicamos cómo será la empresa, qué otros proyectos nos pueden encajar y qué perfiles nos interesan. Ya hemos recibido 200 currículums de ingenieros. Nuestra previsión es contratar 100 en este primer momento. Vienen de Tesla, de la Universidad de Stanford, del MIT…

P. ¿Cuánta gente trabaja en ello?

R. Exactamente, no hemos cerrado el número. Lo que más crece es el equipo a pie de campo, con gestores y capataces que lleven la obra con diligencia.

P. La semana pasada en San Francisco un terremoto hizo de despertador, ¿cómo va a superar Hyperloop este elemento tan propio de California?

R. Con tecnología. Vamos a ser más fiables que cualquier otro medio terrestre. Muchas tuberías de hace 40 años soportan los terremotos sin problemas. Hay formas de compensar los temblores para que no afecte. Es una cuestión de ingeniería.

P. Siguiendo su razonamiento, ¿tiene sentido el AVE a La Meca?

R. No hay ningún sistema sobre raíles que tenga sentido. Solo el nuestro. Hemos hablado con constructores de Europa para negociar. Y nada, no hay manera. Muchos creen que el tren es como la calle, que lo debe mantener el Estado. La industria del tren es un dinosaurio. Solo Francia y España son algo mejores.

Con nuestro sistema, vivir a 100 kilómetros serán solo 10 minutos de viaje. Cambia por completo el planteamiento del mercado inmobiliario

P. Usted insiste en que su sistema será más barato, ¿en qué se basa?

R. El único coste es el de la operación, después apenas se consume energía. No pagamos gas, ni combustible. Podría decirse que es casi gratis. Cuando se construya el servicio entre San Francisco y Los Ángeles, pondremos un precio de 30 dólares. Si piensas en lo que valen otras alternativas, te das cuenta de que se trata de una herramienta para controlar la demanda. Los millenials [jóvenes nacidos a partir de 2000], por ejemplo, no quieren gastar. Nosotros sabemos que cuanta más gente lo use, más barato será el billete. Un día con demanda baja en una hora floja, podemos hacer que sea gratis el viaje.

P. ¿Y qué opinan las aerolíneas?

R. Nos da igual lo que opinen. No nos pueden parar. El avión solo tendrá sentido para larga distancia.

P. Cada vez se habla más de un futuro con coches sin conductor, ¿cómo encaja esta innovación con la suya?

R. En Europa creo que tardará más en ser una realidad, pero en Quay Valley, que será una propiedad privada, pensamos hacer pruebas con sistema que se complementen. Para ir de San Francisco a Los Ángeles o Las Vegas, ya no tendrá sentido el avión, sino que se podría combinar el coche sin conductor compartido con Hyperloop. Esperamos que esto sea una realidad para 2030. Las aerolíneas son las que más normas quieren imponernos, para frenarnos.

P. ¿Habrá que esperar tanto para ir de San Francisco a Los Ángeles?

R. No, solo unos diez años para el Hyperloop. Pero sí creo que quizá nos adelantemos en otros lugares, fuera de Estados Unidos. Asia, Oriente Medio y África son los que más nos escuchan.

P. ¿Cómo afectará a estas ciudades?

R. Si vives en San Francisco, no te puedes permitir una casa, por menos de un millón de dólares no encuentras nada. Con nuestro sistema, vivir a 100 kilómetros serán solo 10 minutos de viaje. Cambia por completo el planteamiento del mercado inmobiliario.

P. ¿A California?

R. Pensamos en cambiar el mundo. California, en esto, es una anécdota.

La industria del tren es un dinosaurio

P. ¿Cómo afectará a los países emergentes?

R. De manera muy positiva. Ahora mismo, son los más abiertos a los cambios, a invertir en infraestructura. Piensa en África, un gigante sin infraestructura. Nunca tuvieron líneas de teléfono fijas, sino se han sumado directamente al móvil. Estoy seguro de que con el Hyperloop pasará igual.

P. ¿Les han contactado desde los Gobiernos?

R. Sí, pero no puedo desvelar de cuáles.

P. ¿Va a morir el tren a manos del Hyperloop?

R. Creo que sí, vamos a ser la mejor opción para la media distancia. Solo digo que habrá que ir a Quay Valley, porque es el comienzo de una nueva forma de transporte.

28 pasajeros a 1.100 kilómetros por hora

¿Qué es Hyperloop? Es un nuevo medio de transporte de alta velocidad, impulsado por el empresario estadounidense Elon Musk. Viajará a 1.100 km/h.

¿Cómo funciona?  Consistirá en una cápsula, con capacidad para 28 pasajeros, que circula sobre un colchón de aire. En el morro tiene un compresor eléctrico que proporciona levitación a la cápsula.

¿Cuánto costará? Musk ha asegurado que el coste de esa línea será de unos 6.000 millones de dólares, treinta veces menos que el coste del Tren de Alta Velocidad de California que ha sido propuesto entre ambas ciudades. El servicio podrá costar unos 30 dólares por viaje, según la empresa.