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iPad Pro: Apple quiere reimpulsar las ventas de sus tabletas

La nueva tableta tiene una resolución de pantalla superior a la del Retina MacBook Pro, un procesador superior al de muchos ordenadores y una tapa con teclado incorporado

 APPLE

Apple presentó este miércoles un nuevo modelo de su popular tableta iPad, el iPad Pro. Un dispositivo de 12,9 pulgadas (frente a las 9,4 pulgadas del anterior modelo Air 2), que saldrá a la venta en noviembre desde 799 dólares. La idea de la compañía tecnológica es convencer a sus usuarios de que pueden prescindir (esta vez sí), de su portátil y trabajar con este dispositivo, y de esta forma incrementar sus ventas.

Para ello, el gigante cuenta con una resolución de pantalla superior a la del Retina MacBook Pro, herramientas de productividad Office, un procesador A9 de 64 bits —tan potente como el de muchos ordenadores— y una tapa magnética con teclado incorporado (un componente crucial para que la experiencia de usuario al manejar este tipo de dispositivo se asemeje por fin a la de un ordenador portátil), además de un lápiz digital. Apple Pencil, del que Jobs, por cierto, se opuso cuando dijo aquello de que "si necesitas un stylus, es que ya has fracasado".

¿Es el gran tamaño suficiente para impulsar de nuevo la tableta, piedra en el zapato de las ventas de Apple?

¿Es esto suficiente para impulsar de nuevo la tableta, piedra en el zapato de las ventas de Apple? La empresa californiana no ha sido la única en probar con este tamaño. Microsoft lleva tiempo ensayando con varios modelos de Surface de 12 pulgadas, consciente de que una inmensa mayoría de los usuarios de tabletas tiene también un portátil, y terminan empleando cada dispositivo para tareas diferentes. 

Caída en ventas

Cuando Steve Jobs volvió a Apple, allá por 1997, se encontró con una empresa que hacía cientos de productos vulgares los cuales, según su fundador, sólo creaban confusión. Desde entonces, los de Cupertino han simplificado tanto sus productos que estos cabrían en cualquier mesa de escritorio. A saber: Apple Watch, iPod, iPhone, iPad, Mac mini, TV, MacBook, iMac y Mac Pro.

Todos y cada uno de ellos cumplen una función específica dentro de la tecnológica. Desde el smartwatch presentado a principios de este 2015, hasta el Mac Pro, pasando por los tres modelos de iPod que van creciendo en tamaño, los de iPhone, iPad, iMac y finalmente MacBooks. Pero quedaba un eslabón por completar, un espacio en blanco en el mercado que todavía faltaba por conquistar: el que media entre la tableta y el portátil.

Sobre las tabletas pesa la dura competencia con los 'phablets' y que los usuarios no las consideren imprescindibles, como el móvil

La tableta es uno de los productos que más rápido ha crecido en la historia de la tecnología. Cuando Jobs presentó el primer iPad en 2010, reconoció ante un público expectante que muchas personas ya tenían un teléfono móvil en sus bolsillos y un ordenador portátil, pero que lejos de estar saturado el mercado había lugar justo en el medio para una tercera categoría.

Creció tanto este dispositivo y tan rápido, que fueron muchos los gurús de este sector que vaticinaron la muerte del PC. Sin embargo y a diferencia de lo que está sucediendo con su hermano pequeño, el smartphone, que no para de crecer, las ventas de este gadget hace tiempo que están cayendo.

El ocaso de las tabletas

El iPad mostró síntomas de debilidad ya en abril de 2014; sus ventas decrecieron un 16%, hasta quedarse en 16,3 millones de unidades. No fue un hecho aislado: volvió a caer el segundo trimestre consecutivo y siguió tambaleándose el resto del año.

El iPad es a las tabletas como Gardel lo es al tango, Panenka a los penaltis o Murnau al cine mudo. Sencillamente, si cae el aparato de Apple, lo hace también el resto. El primero en llegar a esta conclusión fue la consultora IDC, cuando redujo su previsión para los envíos globales de tabletas en 2014 en un 7,2%, al tiempo que auguraba una demanda mucho más débil para lo que quedaba de año. Sin ir más lejos, la tecnológica anticipó que los envíos aumentarían un 12%, una cifra muy lejana del 52% de un año antes.

El segundo trimestre de este 2015 han caído otro 7% con respecto del ejercicio anterior y el futuro según la firma, no pinta mucho mejor.

Son varias las razones que pueden explicar esta precipitada caída. Bastan dos ejemplos: la dura competencia que existe con los phablets, cada vez más grandes y competitivos, y la propia condición de este dispositivo, cuyos usuarios no consideran como algo imprescindible, algo que sí ocurre con el teléfono móvil.

Según un estudio publicado por Pocket, los usuarios del iPhone 6 y el iPhone 6 Plus han disparado los tiempos de lectura en estos dispositivos en detrimento del iPad. Ni que decir tiene que en Apple son conscientes de ello. El director de la compañía, Tim Cook, reconoció que sus clientes se estaban aferrando a sus modelos antiguos de tabletas más tiempo de lo esperado.

Para contrarrestar esta tendencia, Apple se ha centrado en aumentar el procesador, reducir las dimensiones del dispositivo y mejorar la calidad de pantalla con el objetivo de captar nuevos usuarios. Se trata de unos argumentos que tienen mucho mérito en cuanto a innovación se refiere pero que no han terminado de convencer al mercado hasta la fecha.

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