10 buenas preguntas sobre el despegue (o no) del pago por el móvil

Los usuarios ven pocas ventajas en este método frente a los sistemas clásicos de abono

El pago por el móvil comunica constantemente. La línea parece ocupada por las clásicas tarjetas bancarias, y pocos están dispuestos a ponerse al teléfono. Falta un estándar, cada operadora hace la guerra por su cuenta. No hay suficiente masa crítica de lectores contactless. Los usuarios ven pocas ventajas frente a los sistemas clásicos de abono. "Hace falta una fuerte labor de evangelización", observan en la consultora Forrester Research. Llevará tiempo.

1. ¿Quién se fía de pagar así?

De momento, pocos. Según un estudio de Deloitte, un 24% de los encuestados sostiene que pagar a través de estos dispositivos no le aporta ningún beneficio adicional. El 39% cree que es inseguro.

2. ¿Cuáles son los obstáculos clave?

Muchos actores (PayPal, Apple, bancos), muchos intereses de plataformas clásicas (Visa, American Express, Mastercard) y muchas tecnologías (Android, iOS) a veces incompatibles.

3. ¿Hay un estándar tecnológico?

No. Apple Pay funciona de forma independiente y propietaria, otros sistemas a través de tecnología NFC (comunicación de campo cercana) mientras que Samsung Pay combina NFC y MST (transmisión magnética segura).

4. ¿Es caro pagar por el móvil?

Apple Pay cobra en Estados Unidos el 0,15% por transacción. A España llega en 2016. Pero el abono a través del iPhone solo es válido con tarjetas American Express y terminales contactless.

5. ¿Qué ventaja tiene pagar así?

La seguridad. El móvil resulta imposible de clonar y admite sistemas de encriptación. Más las enormes posibilidades asociadas a un dispositivo siempre presente en el bolsillo.

6. ¿Qué necesita para arrancar?

Un Mercadona, o un Zara que impongan en sus establecimientos el abono con este sistema. Y masa crítica de terminales con la función de realizar los pagos para que el usuario pueda pagar.

7. ¿Les interesa a los bancos?

Sí. Las transacciones serán más constantes gracias al móvil. Además, podrían despegar los micropagos que hasta el momento no han funcionado muy bien con el escaso uso de las tarjetas monedero.

8. ¿Dónde operará mejor el sistema?

En mercados online y sobre todo en pago entre particulares, como demuestran BBVA Wallet o la app Yaap Money. Una iniciativa de Telefónica, CaixaBank y Santander.

9. ¿El tiempo corre en contra del móvil?

Se tardan 20 segundos en pagar con una tarjeta provista de chip, el móvil reduce este lapso a ocho. Una diferencia significativa que puede agilizar cualquier transacción.

10. Entonces, ¿qué falta realmente?

Sumar valor añadido, por ejemplo con descuentos por fidelización o cupones (Momo Pocket). Apple Pay y otros están dando los primeros pasos en esta estrategia.