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¿A qué animal te pareces en la cama?

La pulsera de actividad GME1 de la firma española Geeksme, además de registrar la actividad diaria y la calidad del sueño, monitoriza las relaciones sexuales

En 2014, la empresa española Geeksphone sorprendió con el lanzamiento del teléfono móvil Blackphone, que apostaba por llevar la seguridad y la privacidad de los usuarios a su máximo exponente. Uno de sus fundadores y un ingeniero de esta empresa (ahora desaparecida) se unieron para crear Geeksme, cuyo primer lanzamiento ha sido la pulsera de actividad GME1: un dispositivo de monitorización que no pretende destacar en sus especificaciones técnicas, pero sí por proporcionar un par de funciones que hasta el momento no se habían explotado en estos complementos.

Ficha técnica

Pantalla: OLED monocromo con 64 x 48 píxeles

Características: 12 indicadores LED, resistente a las salpicaduras, alarmas y recordatorios

Conectividad: Bluetooth Smart (BLE 4.0)

Sensores: Acelerómetro 3D

Conectores: Conector de carga de cuatro pines

Batería: 55 mAh

Compatibilidad: Android 4.3 y posteriores, iOS 7 y posteriores

Aplicación: Geeksme (gratuita)

Dimensiones y peso: 32 x 32 x 9,5 mm; 12,1 gramos (unidad). 254 x 18 mm; 14,3 gramos (correa)

Precio: 99 euros

www.geeksme.com/es

La primera de ellas es, sin duda, el mayor atractivo del dispositivo: monitoriza las relaciones sexuales. Y es que desde Geeksme consideran que también forman parte de un estilo de vida saludable. Con ayuda del acelerómetro y tras indicar que se va iniciar una relación de este tipo (sí, es necesario activar la función de forma manual), el wearable pasa a medir el rendimiento sexual del usuario, interpretando los movimientos realizados para ofrecer información relacionada con la intensidad del acto, las calorías consumidas y las grasas quemadas. Además, registra la hora de comienzo y finalización, la duración, la frecuencia con la que se practica sexo y una valoración del grado de satisfacción.

Esta funcionalidad (llamada g!love por la firma) no se queda ahí y ha evolucionado desde el lanzamiento del dispositivo. En concreto, la última actualización ha añadido un sistema de gamificación que compara el rendimiento sexual con un animal: un león, un elefante, un conejo… y así hasta una veintena de opciones diferentes.

Estas mediciones son opcionales y, lo más importante, privadas: por un lado, todos los datos se almacenan de forma privada y segura gracias a que la empresa no puede acceder a estas estadísticas y, por otro, el usuario puede establecer una contraseña en la app o borrar los datos. Los más atrevidos, eso sí, tienen la posibilidad de compartir sus logros en las redes sociales.

La segunda función que distingue al GME1 está relacionada con el respeto al medio ambiente: la caja de cartón reciclado del producto ya da una pista de la preocupación de la firma por este aspecto. El dispositivo puede medir la huella ecológica de los usuarios y concienciarles sobre cómo su estilo de vida influye en el planeta.

Esta medida, reconocida por Greenpeace o WWF, establece el número de mundos que serían necesarios si todos los habitantes vivieran igual que el dueño de la pulsera. Se calcula en base a algunos hábitos de consumo, transporte o reciclaje, aunque se ajusta a diario teniendo en cuenta la actividad del usuario.

Valoración

Calidad-precio: 3 sobre 5

Diseño: 3 sobre 5

Innovación: 4 sobre 5

Manejo: 4 sobre 5

Extras: 3 sobre 5

Veredicto: Neutro

Por supuesto, Geeksme GME1 también es capaz de monitorizar la actividad diaria y el sueño. Así, dispone de un modo para conocer diariamente los pasos que se camina, la distancia recorrida, las calorías y grasas quemadas y el tiempo de ejercicio; y otro encargado de analizar de manera automática la calidad del sueño, identificar los periodos de sueño profundo o ligero, las veces que se despierta el usuario, cuánto tarda en dormirse... 

Como suele ser habitual, todos estos datos pasan a una app móvil para mostrar gráficas y estadísticas semanales, mensuales o anuales. La aplicación, gratuita y compatible con tabletas y smartphones iOS y Android, tiene una interfaz sencilla y separa cada una de las funcionalidades en una pantalla diferente. Es útil si sólo se desea consultar las estadísticas o los datos concretos de una de las variables, pero se echa de menos una pantalla resumen que englobe toda la información diaria.

La sincronización se realiza siempre de forma manual, aunque no hay que preocuparse si un día se olvida: la pulsera posee memoria para guardar los datos de hasta 30 días. La app también ofrece un conjunto de consejos y sugerencias para mejorar los registros y permite configurar qué pantallas se desean ver en el reloj y deshabilitar las que no interesan.

La competencia

- Garmin Vívofit

- SPC Smartee Watch Slim

- Sony Smartband 2

- Xiaomi Mi Band

El último aspecto a tratar es su diseño. La unidad central es redonda y se caracteriza por ser muy compacta, con un peso de sólo 12 gramos. Sumados a los 16 gramos de la correa hacen un total de 26 gramos, por lo que resulta muy cómodo llevarla puesta. Incorpora una pantalla OLED cuadrada que se mantiene apagada cuando no se utiliza, pero que muestra la hora y los datos diarios en diferentes pantallas una vez que se activa. Se controla desde una pequeña área táctil identificada con una circunferencia que sirve para pasar entre una y otra pantalla o activar el modo g!love.

Alrededor, 12 luces LED indican el progreso de cada meta. Es resistente al polvo y a las salpicaduras, y su batería asegura alrededor de cinco días de uso. En cuanto a las correas, viene con una negra fabricada en un material elastómero flexible, lavable y resistente, que puede sustituirse por otras adicionales que se comercializan en un paquete con tres colores: morado, verde y beige.

Lo mejor y lo peor

Lo mejor:

- Ligereza

- Funciones inéditas

- Comodidad de uso

Lo peor:

- Aplicación básica

- Autonomía

- Sin notificaciones del móvil

¿Para quién es?

Geeksme GME1 es un wearable de monitorización de la actividad con unas funcionalidades muy sencillas que se orienta directamente a aquellos que nunca han tenido un dispositivo de este tipo y buscan una alternativa fácil de utilizar y asequible (cuesta 99 euros). Lo que hace, lo hace bastante bien, aunque le faltan algunas funciones ya presentes en otros modelos del mercado. Por ejemplo, no incluye un sensor de ritmo cardiaco que ayudaría a obtener mediciones más fiables, al igual que tampoco permite recibir las notificaciones del smartphone. La firma asegura que ya están trabajando en esta mejora y, como el dispositivo está preparado para ofrecerla, podría añadirse con una nueva actualización.

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