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Uber controlará a los conductores para evitar frenazos y acelerones

La aplicación va a usar los sensores del móvil del conductor para evitar la agresividad al volante

Un hombre muestra la aplicación Uber en su móvil en Washington (EE UU). / ANDREW CABALLERO-REYNOLDS (AFP) VÍDEO: EL PAÍS

A Uber le obsesiona la opinión del consumidor. Al finalizar un servicio, la app de transporte privada pide la opinión del pasajero sobre el conductor. Basta con poner de una a cinco estrellas para valorar su destreza al volante. Si no se contesta, la siguiente vez que se abre la aplicación para pedir que busque un coche, Uber vuelve a reclamar que se den las estrellas pertinentes al chófer para poder hacer una nueva transacción.

En un gran número de ocasiones, la conducción agresiva es el motivo de una puntuación baja. Y Uber quiere saber mejor cómo es el estilo de los conductores, pero ya no se conforma con los informes de sus clientes. A mediados de 2015, en China, comenzó a usar los sensores de velocidad, movimiento y giro de los móviles del conductor para saber si dan frenazos, o acelerones, si toman las curvas a demasiada velocidad o no pasan de marcha con delicadeza. Joe Sullivan, jefe de seguridad de Uber, explica en el blog de la empresa el porqué de esta medida: “Los girómetros de los móviles están pensados para eso, para medir pequeños movimientos, mientras que los GPS y acelerómetros ayudan a saber con qué frecuencia el coche para y retoma la marcha, así como la velocidad general. Si un pasajero se queja de que el piloto aceleró de manera apresurada o frenó de pronto, podemos contrastarlo usando los datos almacenados de ese viaje”.

El directivo explica que Uber va a comenzar a tomar estos datos en el resto de países donde opera. En Houston lo hace desde finales de 2015. Con esta medida pueden saber si un pasajero está siendo injusto en su valoración pero, además, lo van a usar para conocer mejor cuánto se tarda en llegar realmente de un lugar a otro. A modo de anécdota, el directivo añade que se la compañía se ha dado cuenta de que cuando un conductor toca demasiado el móvil es porque necesita un soporte para el coche, y se lo mandan.

Cuando un conductor toca demasiado el móvil es porque necesita un soporte para el coche, y se lo mandan

Sin embargo, su verdadera finalidad es dar toques de atención a los conductores en caso de que sobrepasen los límites de velocidad. Según los datos del Departamento de Transporte, en 2012 la velocidad fue la causa de uno de cada tres accidentes en las carreteras de Estados Unidos. En ese año se produjeron más de 10.000 decesos por choques. La siguiente causa son la distracciones. En 2013 contaron más de 3.000 muertes por este motivo. Mandar mensajes o hablar por teléfono mientras se conduce triplica las posibilidad de sufrir un accidente.

No es ningún secreto que en el plan de Uber entra prescindir de los humanos ejerciendo de pilotos en un futuro próximo. Junto a la universidad Carnegie Mellon está desarrollando su propio coche autónomo. La valoración de la compañía, 62.500 millones de dólares, supera el valor en bolsa de Ford y General Motors juntas.

Desde su lanzamiento en 2009, Uber ya funciona en más de 300 ciudades, suma millones de descargas y ha superado los mil millones de viajes.

Estrellas como propina

Una de las claves del triunfo de Uber reside en terminar con una costumbre que mantienen los taxis, la propina. El precio que indica la aplicación es la cantidad exacta que se descontará de la tarjeta. Las estrellas han terminado en convertirse en moneda de cambio para los que se ganan la vida con su coche. Cuanto mejor sea la valoración, más posibilidades tienen de que Uber les proporcione más servicios. Contar con menos de 4,3 de media es motivo para que salte la alarma. Si se llega a cuatro durante varias semanas, la expulsión puede estar cerca. Formalmente, no es un despido, ya que los conductores de Uber no son trabajadores de la empresa, sino proveedores de servicios externos.

Siempre que se le otorga a un conductor tres o menos estrellas aparece una encuesta para explicar el motivo de tan baja valoración. No es extraño que, además, Uber envíe un formulario por correo para saber mejor qué sucedió.

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