Un estudio desvela el mejor día para comprar vuelos baratos

El comparador Skyscanner asegura que el momento óptimo para reservar billetes de avión en España es siete semanas antes del viaje

Un aeropuerto en agosto. REUTERS REUTERS-LIVE!

Hoy es el mejor día para comprar los billetes de Semana Santa. Así lo asegura el último informe del comparador global de vuelos Skyscanner, que se acaba de hacer público. Según sus datos, siete semanas antes del viaje es el momento óptimo para comprar en España. De hecho, recomiendan que el usuario reserve ya sus billetes de Semana Santa si quiere conseguir un ahorro del 10%.

Enero es el mes más barato para todos, excepto para París, donde recomiendan volar en noviembre

En estos años se han popularizado las webs dedicadas a rastrear –literalmente- los precios de aerolíneas y agencias de viaje, con la esperanza de poder establecer un patrón fiable y recomendar a sus clientes los mejores días para comprar. El comportamiento hiperactivo de las cuentas de Twitter de estas plataformas, dando una recomendación ahora, luego otra, y más tarde, la contraria muestra mejor que cualquier analítica cómo cambian los tercios casi a diario y a veces cada hora.

La recomendación estrella la dio en el diario The New York Times, George Hobica, fundador de Airfarewatchdog, una de estas webs que vigila la oscilación de los precios online. Hobica advirtió: “Aunque las últimas investigaciones indiquen que los fines de semana son el mejor momento para comprar, si usted ve una oferta el jueves, cómprela, no espere al sábado”. Su experiencia de veinte años estudiando el mercado de billetes en Internet le dice que las compañías están permanentemente jugando con los precios, lo cual hace que cada vez sea más difícil acertar con los pronósticos.

El citado informe de Skyscanner revela que comprar con tiempo es más barato que hacerlo a última hora. La cifra de siete semanas coincide con los 57 días de antelación recomendados por las plataformas Expedia y FareCompare para el mercado. En cambio, los datos Hooper, firmados por el científico de datos Patrick Surry (@patricksurry), indican que hay margen hasta 15 días antes de viajar. A partir del día 14º, los precios se disparan hasta un 29%, aseguran.

Pero en este negociado las predicciones no se deben interpretar como reglas. Advierte Hobica que en los vuelos a Asia (desde Estados Unidos) es frecuente encontrar grandes descuentos de hasta 500 euros en ofertas de último minuto.

Diferentes destinos

El metabuscador Skyscanner, después de analizar millones de reservas de los últimos tres años, está en condiciones de asegurar que cada destino europeo tiene sus tiempos recomendados para encontrar la ganga: “Se pueden obtener descuentos de entre el 17% y el 20% si los viajes a Londres y a Bruselas se gestionan con dos meses de antelación, mientras que París requiere 10 semanas. En el caso de Roma o Ámsterdam es recomendable reservar tres meses antes”. Viajar a estos destinos en invierno supone un ahorro de entre el 19% y el 30%, y enero es el mes más barato para todos, excepto para París donde recomiendan volar en noviembre. Agosto sigue imbatible como el momento más caro para viajar a cualquier lugar del mundo.

Según sus datos, febrero es el mes perfecto para viajar a Bangkok y a Lima (15% de ahorro), también a Buenos Aires, aunque los grandes chollos para la capital argentina abundan en marzo. Viajar en noviembre a Nueva York y a La Habana puede suponer un descuento del 22% y 10%, respectivamente. Para los destinos de larga distancia el buscador recomienda reservar con una antelación de entre 21 y 28 semanas para conseguir un buen precio.

Ante tanta incertidumbre, el autor de los informes Hooper solo tiene cinco cosas claras. A saber: los precios de una ruta determinada fluctúan en función del número de pasajeros; los precios sufren cambios predecibles en las diferentes estaciones del año, especialmente en los picos del verano y las navidades; en la temporada alta las aerolíneas suben los precios no solo porque hay más personas que quieren viajar sino porque, además, están dispuestas a pagar más dinero por un billete. Y, por ultimo, después de una gran revalorización (o de una caída importante) de un destino los precios se moverán en sentido contrario. “Adivinar el futuro no es un trabajo fácil y muchos factores que influyen en los precios son inesperados, pero explotando los factores previsibles es posible extraer algunas conclusiones sobre su evolución a corto plazo”, escribe en su último informe.

El extraño caso de los precios hiperactivos

Usted ha estado mirando billetes (ha repetido varias veces la búsqueda y ha insistido en el mismo destino), ha encontrado un buen precio. Vamos, una ganga en toda regla. No se ha decidido (usted siempre viviendo al límite) y se ha ido a comer, cuando ha vuelto a la ganga le habían salido 100 euros por encima. También puede ser que la próxima vez que entre usted al buscador empiecen a saltarles mensajes tranquilizadores: “¡Quedan dos plazas!” o “¡Hay 45 personas mirando esta oferta!”. Evidentemente alguien ha identificado su punto débil, concretamente un software ha trazado su comportamiento y monitorizado su ordenador y ha aprendido que le interesa comprar ese billete y acabará pagando un poco más.

Una práctica de dudoso gusto y legalidad que al menos en Francia se está investigando en serio. Un estudio de la Universidad Politécnica de Cataluña apuntaba a la frecuencia de este modus operandi al que llamaron “discriminación de búsqueda en Internet. Para sortearlo se pueden usar dos navegadores o dos dispositivos distintos, uno para buscar y otro para comprar. También funciona borrar las cookies del navegador habitual. Usted que hasta hoy no sabía para qué servía el big data, aquí tiene un buen ejemplo.

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