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El software que nos permitirá ver en 3D sin gafas

Intel, Bullnet y La Caixa invierten tres millones de euros en un programa desarrollado por ingenieros en Tenerife para incorporar esta tecnología a los teléfonos móviles

José Manuel Rodríguez, astrofísico, muestra el Natural 3D instalado en un smartphone.

Wooptix, una empresa nacida de la Universidad de La Laguna de Tenerife, ha desarrollado un software de captura de imagen 3D real, es decir, que se puede ver sin gafas. Se trata del futuro del 3D, según los desarrolladores. Es un sistema basado en algoritmos que se puede aplicar a cualquier dispositivo de captura de imagen, ya sea un telescopio espacial, un microscopio, una máquina de endoscopia o cualquier cámara de fotos o vídeo. Es un software aplicable a cualquier campo, pero acaban de conseguir una ronda de financiación de Intel, Bullnet y La Caixa de tres millones de euros para incorporarlo a las cámaras de los teléfonos móviles de las marcas que lo deseen tener. En principio, no será una aplicación descargable, sino una prestación de serie. El equipo que lo ha desarrollado está formado fundamentalmente por ingenieros informáticos y astrofísicos.

En el 3D clásico se deben utilizar dos cámaras para capturar los diferentes puntos de vista. Con Natural 3D, no

El Natural 3D es un sistema de captura de imagen que utiliza un complicado lenguaje de programación a base de algoritmos pero para usarlo, el usuario solo tendrá que accionar el disparador. Pulsar el botón. La cámara capta una única toma y después, el software genera todos los puntos de vista posibles. “Lo más difícil en 3D es capturar la imagen”, explica José Ramón Rodríguez, astrofísico y responsable de desarrollo tecnológico de Wooptix. En el 3D clásico, el estéreo, se deben utilizar dos cámaras para captar los diferentes puntos de vista. “Nosotros hemos solucionado esto. Podemos conseguirlos con una única cámara, en una única toma y sin perder resolución”, explica Rodríguez.

Otro problema que plantea el 3D actual es que mucha gente se marea. “Eso es por la diferencia entre la posición donde parece estar el objeto y la posición de enfoque”, explica. El esfuerzo para el cerebro es agotador y Rodríguez asegura que ese es el motivo por el que el 3D no se ha impuesto en el terreno profesional. Su sistema pretende cambiar esto. “Nuestro 3D no marea porque es natural. Se enfoca desde un único punto de vista, sin provocar divergencias en el cerebro y sin usar gafas”, cuenta.

El equipo de Wooptix, la empresa que ha desarrollado el Natural 3D. ampliar foto
El equipo de Wooptix, la empresa que ha desarrollado el Natural 3D.

Rodríguez es astrofísico. Hizo su tesis doctoral sobre cómo medir la atmósfera y corregir la luz. “La atmósfera cambia cada poco tiempo y hay que calcular ese cambio para poder ver algo a través de ella”, explica. Rodríguez pone como ejemplo la neblina que se ve en los paisajes de las viejas películas del oeste. “Esa neblina es la atmósfera que está de por medio y hay que corregirla para ver con nitidez”, cuenta. Para eliminarla hay que aplicar una corrección de óptica adaptativa. Rodríguez y su equipo diseñaron un sistema muy complejo a base de algoritmos para telescopios espaciales y hoy, todos los sistemas de óptica adaptativa están basados en ese sistema.

Rodríguez y su equipo diseñaron un sistema muy complejo a base de algoritmos para telescopios espaciales y los sistemas de óptica adaptativa actuales están basados en ese sistema

Pero Rodríguez es profesor en la Universidad de La Laguna y empezó a experimentar con ese sistema con sus alumnos de doctorado. “Empezamos a aplicar esos algoritmos a la imagen tridimensional, porque al final, todos los sistemas de tratamiento de luz están relacionados”, explica. El Natural 3D es el resultado. Pero Rodríguez y su equipo no pararon ahí, sino que siguieron desarrollando aplicaciones de óptica adaptativa y han conseguido aplicar los algoritmos de visión 3D integral a móviles, a microscopía, a endoscopía, etc. “Es un tratamiento muy básico de tratamiento de luz que se puede aplicar a cualquier dispositivo convencional”, cuenta Rodríguez.

Las aplicaciones de este software por tanto son múltiples, pero quizá su máxima utilidad pueda venir de la mano de la medicina. “Para los cirujanos puede ser muy útil porque lo podrán usar en las operaciones durante todo el día puesto que no marea”, explica. Otra ventaja del software y su aspecto más novedoso es que puede medir los tejidos transparentes. “Esto es muy útil en los tejidos humanos, como por ejemplo, las neuronas”, explica. Las neuronas son transparentes y lo que se hace habitualmente en medicina y biología para obtener imágenes tomográficas de ellas es cortar una muestra y teñirla. “Se hacen muchas fotografías y después se juntan para tener una visión completa. Nosotros simplificamos mucho esto, porque con una sola toma, después generamos todos los puntos de vista sin necesidad ni de cortar ni de teñir la muestra”, asegura.

Las aplicaciones de este software son múltiples, pero quizá su máxima utilidad pueda venir de la mano de la medicina porque puede medir tejidos transparentes

A pesar de sus múltiples aplicaciones, el primer uso que se le dará al Natural 3D será en su vertiente más comercial, para incorporarlo a las cámaras de fotos y vídeo de los smartphones. “Esto es lo que más convence a los inversores, pero insistimos en que podemos ir mucho más allá”, cuenta. Rodríguez asegura que pueden convertir cualquier aparato que lleve una cámara en tridimensional. El siguiente paso es desarrollar la pantalla adecuada en el que visionar las capturas. En esto, el equipo también espera poder contribuir. “Si hemos solucionado la captura, que es lo más difícil, también podemos ayudar a desarrollar la pantalla”, añade.

Con respecto a la inversión, José Ramón cuenta que no fue nada fácil. Primero intentaron conseguir financiación en España, pero no lo lograron. “Hemos aprendido que no podemos cambiar la mentalidad de los inversores nacionales. Es una batalla perdida. Aquí se busca rentabilidad en muy poco tiempo y la tecnología maneja otros plazos”, lamenta Rodríguez. Por eso se fueron a buscar el dinero allí donde se lo podrían dar. A Intel, en Silicon Valey. “Nos pusieron a prueba durante meses. Pero cumplimos todos los plazos y superamos todas las expectativas. Por eso han creído en nosotros y vamos a seguir trabajando”, concluye Rodríguez.

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