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Samsung suspende las ventas del Galaxy Note 7 por la sobrecarga de la batería

La marca coreana reconoce que la avería ha afectado a 35 dispositivos en todo el mundo y cambiará el terminal a aquellos que registren problemas

AHN YOUNG-JOON / AP Quality Producciones

Samsung ha decidido posponer sin fecha el lanzamiento de su Galaxy Note 7, el último smartphone de alta gama de la marca surcoreana, y suspender la venta en aquellos países donde ya se comercializa, informaron a EL PAÍS en fuentes del fabricante.

El teléfono, que se iba a comercializar en los mercados europeos, entre ellos España, a partir del 9 de septiembre, ya se vende en diez países asiáticos, como Corea del Sur. En total, se han producido un millón de Note 7, y la compañía reconoce que se han producido reclamaciones en 35 de esos dispositivos en todo el mundo, aunque solo en 24 de ellos se ha comprobado el error de la batería, reconoció la empresa en su blog oficial.

Al parecer, la batería de algunos terminales se calienta cuando se carga y reinicia el teléfono automáticamente. En varios de esos casos, la sobrecarga llega a "tostar" la batería produciendo daños severos en la carcasa del móvil pero la compañía coreana no reconoce el caso de ninguna explosión.

En España se iba a lanzar el 9 de septiembre

Algunos diarios coreanos han asegurado en los últimos días que las baterías de los teléfonos explotaban al cargarlos, sobre todo, con cargadores no oficiales de la marca. El pasado miércoles, la compañía explicaba a EL PAÍS que una “cantidad mínima” de los aparatos se reiniciaba automáticamente sin que el usuario lo ordenara, y procedieron a retirarlos, pero no confirmaron los problemas en las baterías, que finalmente se han detectado.

El gigante surcoreano de la electrónica detendrá provisionalmente las ventas en los diez países donde ya se comercializa y ofrecerá a quienes adquirieron el Note 7 la posibilidad de reemplazar su terminal por otro modelo de forma temporal, explicó Koh Dong-jin, director de la división de telefonía móvil de la empresa, en una rueda de prensa. En el resto de países se pospone la fecha de lanzamiento.

Desde Samsung han justificado la decisión en que "la principal preocupación es la seguridad de los usuarios y la satisfacción de los clientes, y la tranquilidad de los operadores y socios comerciales", por lo que, aunque el número de afectados es mínimo, la marca ha preferido adoptar esta medida, informaron a este diario en fuentes cercanas a la empresa.

El Korea Herald había difundido una información el pasado martes en la que aseguraba que Samsung ha suspendido los envíos de su teléfono inteligente Galaxy Note 7 a los operadores de telecomunicaciones de Corea del Sur después de una serie de informes que alertaban sobre la explosión de algunos terminales. La noticia cayó como un jarro de agua fría a los principales responsables de Samsung, que asisten estos días a la feria electrónica IFA, la mayor de Europa, que se celebra cada año en Berlín.

Situación en España

En España también se detectaron algunos Note 7 defectuosos de los cientos que se han distribuido en el periodo de preventa. “Una cantidad insignificante que ya se ha retirado”, informaron las mismas fuentes. El Galaxy Note 7 ha batido todos los récords de preventa de un smartphone de Samsung a nivel mundial y también en el mercado nacional, donde se pondrá a la venta el próximo 9 de septiembre. El precio en tienda es de 859 euros.

El problema detectado en los Galaxy Note 7 se produce en un momento especialmente delicado para la marca coreana, justo una semana antes de que Apple, su rival por antonomasia, lance el nuevo iPhone 7, con el que espera volver a liderar el mercado de móviles de alta gama. Tras años de lucha infructuosa, los coreanos por fin habían logrado arrebatar a la marca de Cupertino ese liderazgo gracias a su exitosa gama Galaxy S7  de la que el Note 7 es el último modelo.

En el segundo trimestre de este año, Samsung no solo ha consolidado su como el primer vendedor de smartphones del mundo sino que ha ensanchado la diferencia que le separa de Apple, su máximo rival. El fabricante surcoreano vendió 76,7 millones de móviles entre abril y junio de este año, 4,7 millones más que en el segundo trimestre de 2015, e incrementó su cuota de mercado en un año del 21,8% al 22,3 %, según las cifras de la consultora especializada Gartner.

Por el momento, la avería ha supuesto un duro varapalo en la capitalización bursátil de la compañía que ha disminuido en 7.000 millones de dólares, y puede afectar a las previsiones de beneficio, que, según varios analistas, tendrán que ser revisadas a la baja. Samsung no ha evaluado aún cuanto puede costarle la suspensión de la venta del Note 7.

El Galaxy Note 7, un phablet de bordes curvos con lápiz óptico cuyas principales novedades son la resistencia total al agua y un escáner de iris ocular, se comercializa en mercados de todo el mundo desde el pasado 19 de agosto.

Las retiradas masivas de estos productos por problemas en la batería son escasas. El mayor caso se produjo en 2007 cuando Nokia, entonces el principal fabricante del mundo, se ofreció a reemplazar 46 millones de baterías de móviles defectuosas, producidas por el fabricante japonés Matsushita Battery.

La compañía ha habilitado el número de teléfono de contacto gratuito 900100807 y la dirección de correo electrónico soporte.note@samsung.com, para que sus clientes puedan solicitar el cambio de sus terminales. "Somos conscientes de las molestias que todo esto puede ocasionar en el mercado, pero es necesario para garantizar que Samsung siga ofreciendo productos de la máxima calidad a sus clientes. Estamos trabajando estrechamente con nuestros partners para asegurar que el proceso de sustitución sea lo más cómodo y eficaz posible", ha añadido la empresa, en un comunicado emitido a las seis de la tarde, hora peninsular española, unas ocho horas después de que se conociera la noticia.

Un caso de "pequeña relevancia"

Rosa Jiménez Cano

Samsung no oculta su preocupación ante el caso. Celestino García, máximo responsable de la firma en España, defiende que solo afecta a algunos casos muy concretos: “Estamos ante un caso de pequeña relevancia, afecta al 0,0017% de los terminales en el mundo”. Pero reconoce: "Lo primero es la calidad y la seguridad de los consumidores", de ahí la retirada de los terminales.

El fabricante ha decidido posponer la venta del móvil, prevista de manera oficial para el próximo 9 de septiembre. En su página web, en la publicidad y en carteles que cubren edificios todavía se mantiene esa fecha. Algo que pronto van a corregir, asegura García.

El directivo quiere que los que han encargado el móvil se sientan seguros de su decisión: “Que estén tranquilos porque van a poder disfrutar su teléfono y los vamos a atender con delicadeza”.

García achaca el fallo a la frenética carrera que se vive en la industria:“Vivimos en un mundo de pura innovación. Estamos en una competición. En Samsung queremos dar la mejor propuesta de valor, desde el marco de la innovación. Es parte del contexto que cualquier compañía puede sufrir”.

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