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Meizu PRO6, una familia numerosa para asaltar la gama alta

Comparamos los tres terminales que la marca china ha presentado este año para competir con los buques insignia del resto de compañías. Son muy sólidos, pero excesivamente similares

Los nuevos modelos de Meizu. De izq a dcha: PRO6, PRO6s y PRO6 Plus. Ampliar foto
Los nuevos modelos de Meizu. De izq a dcha: PRO6, PRO6s y PRO6 Plus.

Algo raro le ha pasado a Meizu este año. No solo porque casi ha presentado tantos móviles que en el resto de sus 13 años de vida juntos, también porque se ha lanzado a la conquista del segmento más exigente con tres terminales que cuesta distinguir entre sí. De hecho, quien busque con la vista las siete diferencias entre el Meizu PRO6, el PRO6s, y el PRO6 Plus lo va a tener difícil. Sobre todo entre los dos primeros, porque no las hay. La única marca que permite diferenciarlos es la S que, copiando la fórmula de Apple, decora la tapa trasera. El Plus que presentó hace unos días en Pekín se distingue más fácilmente gracias a su mayor tamaño, pero mantiene las líneas maestras de un diseño que, todo hay que decirlo, resulta tan sencillo como atractivo.

En la familia PRO6, Meizu ha hecho suyo la máxima de ‘si algo funciona, no lo toques’

En la familia PRO6, Meizu ha hecho suyo la máxima de ‘si algo funciona, no lo toques’. De esta forma, el panel frontal es idéntico en los tres modelos, y muy similar al del resto de terminales de la casa. Es un diseño minimalista en el que solo destaca un único botón ubicado en el centro del extremo inferior. Es el M-Back, elemento clave de un sistema de navegación que funciona a las mil maravillas: incluye el lector de huellas dactilares -muy preciso en los tres PRO 6 pero más rápido en el Plus, donde también sirve para calcular el ritmo cardíaco-, y hace suyas las funciones de los tres botones característicos del sistema operativo Android.

Para ir atrás basta con dar un toque sobre el botón, mientras que para regresar a la pantalla de inicio solo hay que apretarlo. La función multitarea se despliega deslizando el dedo desde el borde inferior de la pantalla hacia arriba. Al principio cuesta habituarse, pero el botón termina agilizando notablemente el uso del terminal y no hay que preocuparse de fallar al tocar los botones.

La parte trasera de los PRO6 también es muy similar. Pero, en esta ocasión, los ‘smartphones’ de Meizu tienen un elemento característico que los hace fácilmente reconocibles: el flash circular con 10 LED doble tono que abraza el sensor láser que utiliza la cámara para enfocar. Está situado en el centro del tercio superior del aparato, justo debajo de la cámara, y le otorga al PRO6 un toque distintivo y un aire ‘premium’ que rematan unos acabados exquisitos. El cristal con efecto 2,5D, las antenas curvadas -un diseño que Apple ha copiado en el iPhone 7-, y el cuerpo metálico de aleación aeronáutica perfectamente pulido certifican que se trata de un móvil de gama alta.

Los ‘smartphones’ de Meizu tienen un elemento característico: el flash circular con 10 LED doble tono que abraza el sensor láser que utiliza la cámara para enfocar

Mientras el PRO6 y el PRO6s cuentan con una pantalla de 5,2 pulgadas, el tamaño máximo para ser utilizado con una sola mano de forma cómoda, la versión Plus rompe el molde de la familia con una SuperAMOLED de 5,7 pulgadas que, además, incrementa la resolución FHD de sus hermanos pequeños y la deja en un 2K que le otorga una de las mayores densidades de píxeles del mercado -518 por pulgada-. Los amantes de la realidad virtual lo agradecerán, aunque la elevada resolución hace que la batería se agote antes.

Otro de los aspectos más atractivos de los Meizu es el sistema operativo Flyme, una capa personalizada de Android 6 que aúna dos características generalmente enfrentadas. Por un lado es sencilla de utilizar y resulta muy intuitiva. Por otro lado, permite una gran personalización. Además, la marca china envía actualizaciones abundantes que sirven para pulir el funcionamiento de sus teléfonos, y pronto los tres PRO6 podrán instalar Flyme 6, que incluirá hasta tres tipos de cuentas de usuario -público, privado, y visitante- y el nuevo asistente de inteligencia artificial OneMind. EL PAÍS, no obstante, todavía no ha podido probar esas últimas funciones, que se mostrarán a principios de enero.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, es lógico preguntarse por qué Meizu ha presentado en el plazo de poco más de medio año tres terminales tan parecidos. Bien, la razón no está en el exterior ni en el sistema, sino en las especificaciones técnicas. De momento, el único que se puede adquirir ya en España, con garantía de dos años y servicio técnico local, es el PRO6 básico, que cuesta 399 euros con 32 GB de almacenamiento interno, y 449 euros con el doble de memoria.

PRO6

El PRO6, en primer término, y el PRO6s, justo debajo. ampliar foto
El PRO6, en primer término, y el PRO6s, justo debajo.

El terminal básico de la familia debutó en abril, pero sigue siendo un ‘smartphone’ muy sólido que no tiene mucho que envidiar a los últimos buques insignia de cualquier marca. Pero, como es lógico, es el más incompleto de la familia. En primer lugar, incorpora el chip más potente del fabricante chino Mediatek -inversor de Meizu-, el Helio X25. Funciona con diez núcleos que trabajan a una frecuencia máxima de 2,5 Ghz., lo cual garantiza gran fluidez hasta con los juegos que más recursos demandan. El ‘cerebro’ se acompaña de 4GB de memoria RAM que, aunque ya no resultan asombrosos tras la introducción de varios modelos con 6GB, siguen siendo más que suficientes para la mayoría de los mortales.

Entre las pegas del móvil se encuentra la batería, cuyos 2.560 mAh. de capacidad se antojan escasos. Cierto es que la carga rápida logra un 100% de la capacidad en apenas una hora, pero puede ser insuficiente para sobrevivir un día completo si se hace un uso intensivo del móvil. Por otro lado, a la cámara también se le puede poner un pero: aunque su sensor de 21 megapíxeles y óptica con luminosidad f 2,2 ofrece muy buenos resultados en condiciones de buena luz, la falta de un estabilizador óptico hace que sea complicado obtener buenas imágenes cuando la luz escasea si el pulso no es muy bueno. Como en el caso del resto de PRO6, la cámara anterior, la de los selfis, es de 5 megapíxeles y no destaca sobre las de su competencia.

No obstante, acierta con otros elementos. El 3DPress que adopta toda la familia, por ejemplo, permite discriminar la presión que el usuario ejerce sobre la pantalla para acceder directamente a diferentes funciones de las aplicaciones nativas sin tener que abrirlas. Por ejemplo, así se pueden previsualizar las fotos simplemente presionando con mayor fuerza sobre ellas en la galería, sin necesidad de abrirlas. También se puede acceder de forma inmediata a funciones habituales, como el establecimiento de una alarma, la escritura de una nota, o el envío de un correo electrónico. Finalmente, Meizu no ha escatimado en un elemento que suele pasar desapercibido en otras marcas: el puerto USB-C, que aquí es de tercera generación y ofrece tasas de transferencia de 1 GB en solo 10 segundos.

PRO6s

El PRO6s es idéntico por fuera al PRO6 a secas. Sin embargo, Meizu ha centrado su interés en mejorar las especificaciones técnicas que se quedaban cortas. Es una decisión algo extraña si se tiene en cuenta que fue presentado hace poco más de un mes, cuando ya se sabía que existiría una versión Plus. No obstante, puede ser perfecto para quienes quieren un equipo magnífico con un tamaño medio -5,2 pulgadas- que ya escasea en los dispositivos Android. Eso sí, no estará a la venta de forma oficial en España, así que solo se podrá adquirir en páginas web de importación paralela. Gearbest, por ejemplo, permite ya reservarlo por unos 500 euros.

El flash circular que rodea el láser del autofoco es uno de los elementos característicos de la familia PRO6. En la imagen, el PRO6s. ampliar foto
El flash circular que rodea el láser del autofoco es uno de los elementos característicos de la familia PRO6. En la imagen, el PRO6s.

Comparado con el primer PRO6, la versión S difiere poco en su potencia: utiliza el mismo chip Mediatek X25 y monta 4 GB de RAM. Eso sí, en este caso no se puede elegir más que una memoria interna de 64 GB. Donde sí que se notan las mejoras es en la batería, que aumenta su capacidad hasta los 3.060 mAh. que ya sirven para utilizar el móvil durante casi día y medio. Lo hace, además, sin modificar las dimensiones de la versión anterior y aumentando únicamente su peso en 3 gramos.

Los 60 euros de diferencia con la versión básica sirven también para añadir uno de los elementos que se echaba en falta: el estabilizador óptico de la cámara. Combinado con una lente más luminosa -f 2,0- logra resultados notablemente mejores, sobre todo en la captura de vídeo. Pero, curiosamente, Meizu ha decidido sustituir el sensor del PRO6 por otro de 12 megapíxeles -9 menos-. “No importa tanto su número como su calidad”, explicó el vicepresidente de Meizu, Bai Yongxiang. Sin embargo, en el PRO6s el sensor es más pequeño y, por lo tanto, el tamaño de los píxeles se mantiene invariable. Así que, a quienes les guste hacer copias en papel de sus fotografías puede que les interese optar por el PRO6.

PRO6 Plus

Detalle de los acabados del PRO6 Plus, con el altavoz dorado. ampliar foto
Detalle de los acabados del PRO6 Plus, con el altavoz dorado.

El hermano más voluminoso de la familia es también el que más se diferencia en el diseño. A pesar de incorporar una pantalla de 5,7 pulgadas, su cuerpo más plano logra que sea un poco más ligero que los otros dos: 158 gramos que lo convierten en un terminal cómodo de utilizar. Y las antenas dibujan en la parte trasera un ángulo menos pronunciado que en las versiones más pequeñas.

En el plano técnico, la batería aumenta hasta los 3.400 mAh., pero eso no supone que dure más que la del PRO6s, porque con una resolución 2K (2560x1440) también consume más. Eso sí, el día y medio de uso está garantizado. En el caso del Plus, Meizu ha dejado a un lado a su socio Mediatek y ha optado por un chip Samsung Exynos 8890 que trabaja con ocho núcleos a una frecuencia máxima de 2,3 Ghz. Es, por lo tanto, comparable a la potencia del último chip de Qualcomm, el Snapdragon 821 que incorporan, entre otros, el nuevo Google Píxel o los aparatos de la gama alta de Xiaomi. La memoria RAM se queda en 4GB, pero adopta la nueva generación ultrarrápida LPDDR4X. Es más que suficiente para utilizar de forma simultánea aplicaciones muy exigentes como juegos o de edición gráfica. Por su parte, el almacenamiento interno aumenta hasta los 128 GB. En ese último elemento, además, hay que mencionar que la memoria es UFS2.0, más rápida, algo que se agradece, por ejemplo, a la hora de tomar ráfagas de imágenes o vídeo en 4K.

Cámara principal del PRO6 Plus en modo manual. ampliar foto
Cámara principal del PRO6 Plus en modo manual.

La cámara utiliza el mismo sensor Sony IMX386 que la versión S, así como el estabilizador óptico de cuatro ejes y el flash con 10 LED de dos tonos. Los resultados son satisfactorios en todas las diferentes condiciones lumínicas, pero se echa de menos que Meizu no haya optado por una lente más luminosa para su buque insignia. Otros, como Samsung u OPPO, ya cuentan con una f 1,7 que ofrece imágenes más nítidas y con menos ‘ruido’ cuando hay poca luz. Eso sí, el flash proporciona fotografías con iluminación más natural, y el láser hace que el autofoco sea rápido y preciso incluso por la noche.

De momento, el PRO6 Plus no está disponible en ninguna parte. Pronto se podrá comprar en China, y Meizu afirma que lo comercializará de forma oficial en España a principios del año que viene dependiendo del ‘stock’. Sin duda, es una buena opción para quienes busquen un móvil muy completo que asegura una vida útil -sin quedar desfasado- de dos o tres años. Lo mismo sucede con sus otros dos hermanos, que confirman a la marca china como uno de los contendientes más serios del saturado sector de los ‘smartphones’.

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