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Moto Z Play: un móvil por piezas

Este 'smartphone' destaca por su diseño modular, que permite añadir o perfeccionar algunas de sus funciones

Detalle de la cámara del Moto Z Play.

La firma Lenovo está apostando fuerte por la tecnología modular a través de sus smartphones Moto Z. El segundo modelo en llegar a esta familia es el Z Play, cuyo mayor reclamo es una autonomía superior a buena parte de los modelos del mercado. 

Ficha técnica

Pantalla: Super AMOLED de 5,5 pulgadas Full HD con recubrimiento Corning Gorilla Glass

Procesador: Qualcomm Snapdragon 625 - CPU de ocho núcleos a 2,0 GHz y GPU Adreno 506 a 650 MHz

Memoria RAM: 3 GB

Almacenamiento: 32 GB compatible con tarjetas microSD (hasta 2 TB)

Cámara: Trasera de 16 megapíxeles con apertura de F2.0, flash LED doble con balance de color, enfoque automático láser y PDAF, vídeo 4K; frontal de 5 megapíxeles, apertura F2.2, gran angular de 85º y flash

Batería: 3510 mAh con TurboPower

Sistema operativo: Android 6.0.1 Marshmallow

Tamaño: 156,4 x 76,4 x 6,99 mm

Peso: 165 g

Conectividad: Wi-Fi 802.11 a/b/g/n, NFC, Bluetooth 4.0 LE

Sensores: Huellas, acelerómetro, luz ambiente, giroscopio, efecto Hall, magnetómetro, proximidad, monitor de audio

Otros: Protección contra el agua, revestimiento nanométrico impermeable, doble SIM, USB-C

Precio: 449 euros (249 euros adicionales Moto Mod Hasselblad True Zoom)

www.motorola.es

Su sistema modular se basa en carcasas traseras que se fijan al terminal a través de imanes. Estos accesorios se llaman Moto Mods y añaden prestaciones como sonido estéreo a través del altavoz JBL SoundBoost; proyecciones de hasta 70 pulgadas gracias a Insta-Share Projector; veintidos horas de autonomía adicional utilizando el Power Pack; o una cámara con zoom de 10 aumentos con Hasselblad True Zoom. Todos ellos se adquieren por separado y tienen un funcionamiento plug&play, es decir, basta con colocarlos para que sea posible utilizar todas sus funciones, sin instalar ni conectar nada más. Es fácil saber cuándo la conexión ha sido exitosa, ya que el móvil emite una pequeña vibración. 

Cristal y metal

Cuando no se utiliza ninguno de estos Moto Mods, en el Moto Z Play queda a la vista una zona trasera recubierta de cristal con un acabado brillante que atrae las huellas. En ella destacan el conector magnético para los módulos y una cámara cuyo objetivo sobresale varios milímetros de la superficie. El aspecto global mejora cuando se utiliza alguna de las carcasas imantadas que Lenovo ha puesto a la venta junto con el dispositivo (desde 20 euros), que crean un conjunto mucho más armónico. 

Por lo demás, la calidad en la construcción, el diseño y los materiales empleados (cristal y metal) son propios de los terminales de gama alta. La pantalla de 5,5 pulgadas, con calidad Full HD y tecnología Super AMOLED ofrece una buena visualización de los contenidos y adecuada reproducción de color. Bajo ella se sitúa un botón táctil que hace las veces de lector de huellas mientras que, en su parte superior, está localizada la cámara frontal y un flash para iluminar los selfies. Además, a diferencia del Moto Z, el Z Play sí incorpora un puerto auxiliar para conectar los auriculares. 

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Moto Mods, el sistema modular del Moto Z Play.

La cámara trasera dispone de un sensor CMOS de 16 megapíxeles, con apertura f2.0, sistema de enfoque automático doble (láser y con detección de fase), flash con temperatura de color y grabación de vídeo 4K. Cuando las condiciones de luz son favorables, los resultados son correctos, aunque no es una de las prestaciones más conseguidas del dispositivo. La aplicación es muy básica, con función HDR, control del flash, temporizador y la posibilidad de tomar una ráfaga de fotos al mantener pulsado el botón virtual de captura. Además, hay un modo manual con ajustes en el nivel y tiempo de exposición, valor ISO, balance de blancos y enfoque. 

Hasselblad en el móvil

Para ampliar las capacidades fotográficas del smartphone se diseñó el Moto Mod Hasselblad True Zoom, fruto de la colaboración con Hasselblad —uno de los principales fabricantes de componentes fotográficos—. Este accesorio transforma el móvil en una cámara compacta, añadiendo una zona de agarre que facilita su utilización y un botón de disparo dedicado. A ello suma un sensor de 12 megapíxeles con zoom óptico de 10 aumentos, un flash de Xenón y estabilizador óptico (OIS). 

Lo mejor y lo peor

Lo mejor:

- Autonomía

- Diseño modular

- Rendimiento

Lo peor:

- Diseño trasero

- Precio Moto Mods

En líneas generales, su uso es muy sencillo. Al encender el Moto Mod se abre la aplicación de la cámara con algunos interesantes añadidos como el modo en blanco y negro, un modo profesional y el soporte para imágenes RAW. Una vez establecidos los parámetros básicos, basta con encuadrar la imagen, pulsar el botón de disparo hasta la mitad para enfocar y apretar del todo para tomar la fotografía. La diferencia con respecto a la cámara del móvil es significativa, sobre todo en capturas diurnas con zoom (ofrece una distancia focal equivalente a 25-250 mm). No es un complemento perfecto, debido a que la apertura máxima de la lente (f3.5) hace que las imágenes no sean todo lo luminosas que desearíamos, sólo graba vídeo Full HD y, por último, no posee batería interna, por lo que al utilizarlo la autonomía del terminal se reduce. 

Máxima autonomía

Valoración y veredicto

Calidad-precio: ****

Diseño: ****

Innovación: ****

Manejo: *****

Extras: ***

Veredicto:

Rotundamente bueno

Recomendable

Neutro

Más bien negativo

Muy negativo

Tampoco supone un gran problema, ya que el Moto Z Play dispone de una batería interna de 3510 mAH, lo que se traduce en una duración que la firma establece en 50 horas. Durante las pruebas, el teléfono ha hecho justicia a esta cifra, llegando de sobra a dos días completos sin necesidad de cargarlo. La misma sensación positiva se da con el proceso de carga: la compatibilidad con la carga rápida y la presencia de un cargador TurboPower garantizan 9 horas de autonomía con sólo 15 minutos conectado a la corriente. 

En cuanto a su rendimiento, la incorporación de un procesador de ocho núcleos Qualcomm Snapdragon 625 a una velocidad de hasta 2 GHz, 3 GB de memoria RAM y una GPU Adreno 506 logran que su funcionamiento sea muy fluido en todos los supuestos, incluso en juegos exigentes a nivel gráfico. Funciona con Android 6.0.1 Marsmallow (se actualizará a 7.0 Nougat) y una interfaz de usuario muy próxima a la nativa. Uno de los pocos aportes de Lenovo es la aplicación Moto, encargada de configurar qué notificaciones se ven con la pantalla bloqueada, establecer comandos de voz y seleccionar gestos como acceso directo a algunas funciones: linterna, silencio, activar la cámara… 

A medio camino

Resulta complicado valorar el Moto Z Play. Por un lado, su precio es superior a la gama media, la experiencia de uso es muy positiva, está bien construido y ofrece prácticamente todas las características que se le pueden pedir a un smartphone. Pero, por otro, su configuración queda en evidencia al compararla con los terminales de gama alta, pese a que el rendimiento es adecuado para las tareas del día a día. Así que está a medio camino entre ambas, en lo que algunos expertos ya denominan súper gama media.

La competencia

- Samsung Galaxy A5

- LG G5

- Sony Xperia X Compact

- Apple iPhone SE

- Asus Zenfone 3

- ZTE Axon 7

- Huawei Mate S

- Honor 8

Otra cosa es el diseño modular. Lenovo ha encontrado una alternativa fácil, segura y efectiva para desarrollarlo y, sin duda, se trata de una característica diferenciadora con respecto a la oferta actual. Pero comprar una carcasa trasera que oculte la zona de imanes y elimine el escalón con la cámara es casi obligatorio a nuestro juicio. Y, si al precio del dispositivo hay que sumar también el coste de los Moto Mods (entre 79 y 299 euros), la relación calidad-precio ya no es tan buena como parecía en un primer momento.

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