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El ciberataque se extiende por Asia mientras Europa no sufre una segunda oleada

China, Japón e India sufren este lunes las consecuencias del 'malware' que ha afectado ya a 150 países

Problemas en los paneles informativos en la estación de trenes de Frankfurt, este lunes. EFE / ATLAS

Asia sufrió este lunes, al recuperar la actividad laboral, nuevos estragos por el ciberataque mundial del pasado viernes. El ransomware— un ataque informático que secuestra datos y pide un rescate WannaCry, que exige un pago en la moneda digital Bitcoin para recuperar el acceso a los ordenadores, ha dejado más de 200.000 afectados en al menos 150 países. En Europa, sin embargo, las grandes compañías que resultaron más afectadas no han padecido una segunda oleada de ataques, a pesar de que Europol había alertado durante el fin de semana de la posibilidad de que se multiplicaran los efectos dañinos.

En China, un análisis de la compañía de antivirus Qihu 360 ha cifrado en más de 30.000 los ordenadores dañados, la mayoría de ellos de compañías y organismos oficiales, aunque también han sido atacados los dispositivos de varias instituciones educativas. Pekín ha alertado de una nueva versión del virus que ha permitido burlar en el país las medidas implantadas tras el primer ataque. El Gobierno chino dijo enfrentarse a “desafíos sin precedentes” y ha afirmado que no puede evitarse una mayor propagación de este programa maligno.

Unas 600 empresas niponas, entre las que destacan Hitachi y Nissan, están en la lista de compañías infectadas, aunque el Gobierno japonés valoró el impacto como bajo.

En India, varios ordenadores de la empresa estatal de distribución energética han quedado afectados este lunes. El responsable de Energía del Estado de Bengala Occidental ha afirmado que “la magnitud del problema no se podrá evaluar rigurosamente hasta el martes”. Algunos cajeros automáticos también se han visto afectados.

La gran preocupación a lo largo del lunes ha sido la mutación del ataque. Ryan Kalember, vicepresidente de Proofpoint, una de las firmas que ha colaborado en mitigar los efectos, considera que en los próximos días pueden aparecer versiones parecidas que sigan extorsionando. De manera más tenue, pues ya se ha aplicado la actualización de Windows en la mayor parte de los casos, pero con impacto. "No lo damos por terminado hasta que haya un parche para este error de manera segura", insiste a través del correo.

En Estados Unidos los efectos de Wannacry han llegado muy atenuados, pero sí se ha abierto una polémica entre el Gobierno y Microsoft. Mientras que el Departamento de Seguridad da una respuesta oficial suave: "Hablamos de un pequeño número de empresa, pero sectores muy diversos", se acusa a los creadores de Windows de no alertar lo suficiente para que se aplicase la actualización.

En Alemania, el departamento federal de Seguridad y Técnica Informática (BSI) ha informado este lunes de que compañías alemanas, que no se fueron intoxicadas el viernes, sí se han visto perjudicadas al retomar la actividad laboral después del fin de semana. 

La mayoría de las grandes compañías o instituciones más perjudicadas comienzan a recuperar la normalidad. Esta es la situación de algunas de ellas:

Servicio Nacional de Salud británico (NHS)

La directora de incidentes del Servicio Nacional de Salud británico (NHS), Anne Rainsberry, aseguró este lunes que los servicios de patología fueron los más castigados, así como los de radiología ya que transmite las imágenes por ordenador.

Los problemas persistieron durante todo el fin de semana y no se resolvieron por completo durante el lunes. En algunos de los centros, además de cancelarse intervenciones quirúrgicas, debieron retrasarse citas y desviar ambulancias, aunque los historiales de los pacientes, según el ministerio de Interior, no se vieron comprometidos. En una carta dirigida al personal, la dirección de un hospital de Norfolk pedía que se examinaran las radiografías solamente en una determinada sala y hablaba de un 20% de citas canceladas, si bien se mantenían todas las intervenciones quirúrgicas programadas.

El secretario de Sanidad, Jeremy Hunt, ha asegurado este lunes que no han padecido “una segunda oleada de ataques”.

El ataque, que afectó a 16 hospitales y centros de salud se ha convertido en objeto de reproche al Gobierno de Theresa May, al que se le ha acusado de permitir la infrafinanciación del sistema de sanidad. "Los recortes conservadores han expuesto a los pacientes británicos a los ciberataques", acusó el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn.

Renault - Nissan

Renault-Nissan ha retomado la producción con normalidad en casi todas sus plantas, después de tener que suspenderla durante el fin de semana en fábricas de Francia, Eslovenia y Rumania. La compañía francesa y su socio japonés son los únicos grandes fabricantes de automóviles que hasta el momento han reconocido problemas de producción como resultado del ciberataque del pasado viernes, que se ha extendido a más de 150 países.

Nissan ha explicado que su fábrica de Sunderland, en el noreste de Inglaterra, funciona con normalidad después de que el virus informático interrumpiera el turno de producción antes del fin de semana.

Solo permanece suspendida la actividad en la planta de Douai, en el norte de Francia, donde Renault construye modelos más caros y se ha decidido “cerrar preventivamente” este lunes. No obstante, se prevé que vuelva a la normalidad en la jornada de mañana, según un portavoz de la compañía.

Telefónica

Telefónica ha emitido un comunicado interno en el que asegura que su red de telecomunicaciones y servicios asociados no se han visto afectados o comprometidos en ningún momento. La empresa española ha dado instrucciones a sus empleados para minimizar los daños e insiste en que la activación del protocolo de seguridad fue clave para acotar el impacto del ataque. Telefónica afirma que la situación está controlada y que en ningún momento estuvieron comprometidos los servicios ofrecidos a sus clientes ni los datos de estos. 

FedEx

El gigante estadounidense de mensajería, FedEx, confirmó que se detectaron ataques en un “gran número” de sus oficinas en Reino Unido, por lo reaccionaron urgentemente para contener el ataque, ordenando a sus empleados apagar y desconectar de la red todos los dispositivos de Windows. Este lunes la compañía, de más de 300.000 empleados, aseguró que se estaban “implementando todas medidas necesarias para remediar el problema lo antes posible”.

 Hitachi

La compañía tecnológica Hitachi, una de las 600 empresas niponas atacadas, confirmó Efe que su servicio de correo electrónico resultó afectado, y que algunos de sus empleados aún tienen problemas para acceder a archivos adjuntos, enviar y recibir mensajes. Un portavoz señaló que “las comunicaciones permanecían inestables” pero no se había paralizado la producción.

Deutsche Bahn

Los ordenadores de la compañía ferroviaria alemana Deutsche Bahn también resultaron afectados, lo que afectó principalmente a las máquinas expendedoras de billetes y a los paneles de salidas y llegadas en distintas estaciones de tren del país. Algunos usuarios publicaron durante el fin de semana y este lunes fotografías en las redes sociales de las pantallas informativas que mostraban mensajes de rescate. La empresa, que da empleo a más de 200.000 personas ha asegurado que el tránsito de los trenes no se ha visto perjudicado.

Ministerio del Interior de Rusia

El Gobierno ruso ha reiterado que, a pesar de que más de 1.000 ordenadores del Ministerio del Interior fueron infectados durante el ataque, la situación está bajo control y no se perdió ninguna información.

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