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Realidad virtual con ‘marca España’

Víctor Ruiz ha inventado un visor de mundos digitales que funciona con cualquier móvil

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La realidad virtual de Lakento, un visor español que se suma a la moda.

La realidad virtual ya está en la calle. Y es española. Un año antes (como poco) de que Facebook y Sony toquen zafarrancho de combate para vender sus dispositivos, Victor Ruiz, veterano del videojuego español de Fx Interactive (PC Fútbol), se adelanta a las grandes empresas con su versión de la realidad virtual a un precio de 79 euros. Se llama Lakento VR, es un visor de aspecto similar al de Oculus Rift (Facebook) o Morpheus (Sony). Pero funciona con algo que cualquiera puede llevar en el bolsillo: el móvil.

"Lo hemos hecho un poco a la española. Echándole ingenio. El sistema emplea unos velcros que permiten ajustar móviles entre cuatro y seis pulgadas. Dos ópticas de alta calidad permiten el efecto de 3D, que es ajustable a cada cara. Y tenemos dos botones para interactuar con los juegos", explica Ruiz, que en la Madrid Games Week puso por primera vez a la venta su invento. Allí los usuarios podían probar los juegos que incluyen las gafas. En uno se paseaba por el fondo marino, usando los botones para fotografiar tiburones, ballenas, delfines o nubes de cardúmenes. En otro se ofrecía una peculiar aplicación para ligar: "Lo llamo: 'herramienta ligar en realidad aumentada'. Usa la cámara del móvil para reconocer las caras. Miras a la persona con la que quieres ligar y te hace un test de compatibilidad. Lo ves como Iron Man, lleno de barritas y gráficos". Un romper el hielo en la era virtual.

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Lakento, las gafas de realidad virtual desarrolladas por Victor Ruiz.

La génesis de este proyecto es peculiar e implica a un "inventor loco". "Mi tío, que tiene 80 años y un taller acojonante. Él no acababa de entender esto de la realidad virtual. Pero, como ya había desarrollado un giróscopo [estabilizador de movimiento] por placer para sus fotos, tenía las bases de la óptica que necesitábamos".  Las discusiones entre el inventor octogenario y su sobrino fueron habituales. Sobre todo de estética: "El le quería poner un agujero al visor para que se viera la cámara. Y yo le decía: 'Pero eso queda horrible para cuando vayas por ahí con él'. Y él me contestaba: '¡Pero quién a ir por ahí con ese chisme!".

El chisme no va a tener una competencia fácil. Facebook se ha gastado más de 1.500 millones de euros en hacerse con la patente de Oculus Rift y planea un desembarco comercial a bombo y platillo que apunta a finales de 2015. Sony acelera los planes de su Morpheus, contando con el aval  de las más de 10 millones de PlayStation 4 que lleva vendidas. Y en cuanto a la solución por la que opta Lakento, que lo virtual lo genere el móvil, Samsung ya tiene preparado un artilugio similar para su móvil Note 4. Ruiz pretende competir con el precio y el software: "Hemos firmado con una multinacional española que aún no podemos desvelar con la que presentaremos una tienda con aplicaciones, juegos, etc solo para nuestras gafas".

La clave, para el éxito de Oculus, Morpheus o Lakento, que la anécdota que cuenta Ruiz se convierta en pan de cada día y le quite la razón a su tío: "En uno de los últimos viajes, mientras esperaba en el aeropuerto, me puse a ver Furia de titanes en 3D con las gafas. Me enrosqué la mochila al pie, me senté hacia atrás y me pasé dos horas estupendamente. Al principio, la gente te mira raro. Pero luego se acostumbran".