Ford triplicará su flota de coches autoconducidos, pero sin Google

El gran fabricante de automóviles anuncia que aumentará este año las pruebas de Fusion, su prototipo autónomo, pero de momento no integrará la tecnología del gigante de Silicon Valley

El viejo Detroit se rinde a Silicon Valley, pero no tan rápido como se esperaba. El arranque del Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, la mayor feria de tecnología de consumo del mundo, había alentado las esperanzas de que Ford se vinculase a una gran tecnológica para lanzarse de lleno en la fabricación de un vehículo totalmente autónomo.

No ha sido así, aunque el director ejecutivo de la compañía de Detroit, Mark Field, haya arrancado su presentación con una frase de las que generan expectativas: "2016 va a ser un año revolucionario para el automóvil y el transporte, el año en el que vamos a ver avances radicales que cambiarán la manera de desplazarnos". Sin embargo, de momento todo el esfuerzo de la compañía se enfocará en aumentar los test de su prototipo, Fusion. Field ha anunciado que aumentará de 10 a 30 su flota de vehículos, para convertirse, en su opinión, en la mayor disponible en el mundo. La compañía pondrá a prueba los vehículos en sus instalaciones de Arizona, California y Michigan.

Raj Nair, el vicepresidente de deasrrollo de producto de Ford, ha cantado las alabanzas de las instalaciones, en especial de la Mcity, en Michigan, una pequeña ciudad dedicada a la nueva industria del motor inteligente. Para no decepcionar al público más techie, Nair ha presentado un nuevo sensor desarrollado con Velodyne que mejora, según su criterio, el mapeado de la zona por la que se desplaza el vehículo y el escaneo de su entorno a 360 grados. El sensor aporta la información básica sobre el entorno y los obstáculos al software del vehículo.

A pesar de que la propuesta no suponga a corto plazo ver coches Ford conduciendo de manera autónoma por las carreteras, Fields es un enorme defensor del proyecto, a diferencia de su predecesor, Alan Mulally, que rechazaba la idea de construir coches autónomos. Mientras llega el día en que, con tecnología propia o con otras como la de Google, la compañía apuesta por asociarse con tecnológicas como Amazon, para incorporar a los coches al creciente sector del Internet de las cosas.

Ford integrará sus coches con Amazon Echo, el altavoz sin cables que permite recibir instrucciones a distancia

"En 2020 habrá 50 mil millones de aparatos conectados a Internet", ha ilustrado Fields. Según sus cálculos, este 2016 uno de cada dos consumidores comprará un gadget de este tipo. Para evitar que los coches se queden descolgados de la tendencia, Ford integrará sus coches con Amazon Echo, el altavoz sin cables que permite recibir instrucciones para buscar información, encender y apagar electrodomésticos a distancia o, a partir de ahora, dar instrucciones al coche y desde el coche, como abrir la puerta del garaje antes de llegar a casa. Es el ejemplo que ha presentado Greg Hart, el vicepresidente de Amazon para su asistente de voz, tan pronto como ha subido a escena.

Los nuevos y viejos fabricantes de coches apuestan claramente por el vehículo autoconducido. Tesla incorporó el año pasado una función, aún limitada, de conducción autónoma utilizable en determinadas autopistas. Cadillac y Nissan también preparan proyectos de coches autónomos. En el caso de la marca japonesa, ha prometido ponerlo en producción para 2020. Apple está testando su proyecto Titán en California.

El pasado mes de diciembre la consultora británica Juniper Research publicó un análisis de las tecnologías autoconducción existentes y ubicó como la mejor del mundo la de Google. La compañía de Silicon Valley, sin embargo, ha rechazado construir sus propios vehículos y ha preferido optar por licenciar su sistema a fabricantes de coches. Fields, refiriéndose a las expectativas creadas antes de su presentación, las ha mencionado para cerrar su presentación: "Ustedes han leído las noticias. Tendremos más en breve", ha concluido, sin ofrecer mayores detalles.

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