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Ordenadores por menos de 150 euros

Los 'mini PC' son las nuevas alternativas de bajo coste a la compra de un nuevo ordenador

Imagen del Raspberry Model B.

Vivimos en una sociedad doblegada al consumo en la que somos bombardeados constantemente por las marcas incitándonos a renovar nuestros dispositivos, aunque realmente no haya una necesidad perentoria de ello. Una de las víctimas sin duda de este bombardeo es el ordenador de sobremesa. Tan pronto como empieza a renquear o da muestras de los primeros síntomas de agotamiento se nos invita sutilmente a renovarlo por completo y con argumentos económicos: los precios siguen a la baja y al final es fácil pensar que por una inversión mínima compensa contar con un ordenador nuevo… ¿hasta cuándo? Hace unos meses propusimos aprovechar el viejo equipo con un nuevo sistema operativo, pero cuando esta renovación no es posible, todavía podemos dar el salto adquiriendo un mini ordenador.

Raspberry Pi fue el primer mini ordenador que sorprendió al mundo con una placa base que podía adquirirse a un precio ridículo (unos cinco dólares) y operar como un ordenador conectando ratón, pantalla y teclado. Sus creadores lograron abrir una importante vía en el mercado de los ordenadores en especial para los amantes del bricolaje informático, que disfrutaron como nunca con este ordenador que en su última versión cuesta poco menos de 40 euros ¿Podría convertirse en el único PC de la casa? Lo cierto es que sí, aunque requiera de ciertos ajustes a nivel de configuración. Pero hay otras alternativas mucho más sencillas que permiten además trabajar en entorno Windows.

Lenovo Ideacentre Stick 300.
Lenovo Ideacentre Stick 300.

Intel abrió otra brecha en el segmento de los ordenadores al presentar el Compute Stick, el primer stick pc’del mercado que proponía algo semejante que los británicos, pero con un enfoque mucho más orientado al consumidor. Este dispositivo revive el concepto pendrive pero adaptado al televisor o cualquier pantalla HDMI: se enchufa el Compute Stick a un televisor e, incorporando ratón y teclado, disfrutamos ya de un ordenador normal, trabajando además si se desea, en entorno Windows 10. El desembolso económico es superior al de Raspberry Pi, pero por poco menos de 150 euros se puede disfrutar de un ordenador con procesador lógicamente, Intel, y capacidad suficiente de almacenamiento (gracias a la memoria en placa o bien a la posibilidad de añadir tarjetas de almacenamiento). Ocupa poquísimo espacio y se puede trasladar a otras ubicaciones.

La estela de Intel es sin duda la más interesante desde el punto de vista del consumidor final que no quiera complicarse la vida, y Lenovo no ha dudado un segundo en seguirla. Su apuesta es el ideaCentre Stick 300, con un planteamiento muy semejante al del equipo de Intel: se conecta a cualquier pantalla equipada con un puerto HDMI y ofrece al usuario un ordenador completo bajo Windows 10, con 32 GB de almacenamiento (expansible mediante tarjeta microSD), 2 GB de RAM y un curioso periférico que se vende por separado que dota al equipo de un min teclado y ratón para gestionarse sobre la marcha. Aún no está a la venta.

Los que no quieran invertir tanto dinero en un stick pc pueden optar por el Hannspree micro PC, un equipo con prestaciones muy similares a los dos anteriores pero que en nuestro país se puede adquirir por debajo de los 100 euros. Equipa un procesador Intel Atom (a diferencia del Compute Stick, que lleva un Core M, más potente), 32 GB de almacenamiento, y Windows 8.1, contando también con la posibilidad de aumentar su almacenamiento mediante tarjeta.

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