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Así son los Airpods, frágiles y futuristas

La magia de Apple vuelve en forma de auriculares

Probamos los nuevos AirPods.

Los Airpods reúnen todas las condiciones para convertirse en la próxima plataforma sobre la que Apple construya un imperio. Son su segundo wearable, tras el Apple Watch, pero es el primero que carece de pantalla para interactuar. También es el que tiene un precio más asequible, 159 dólares en Estados Unidos y 179 euros en España. Funciona solo con gestos y voz y de momento, depende del iPhone para ser algo más que unos auriculares inalámbricos. Sin embargo, su integración con Siri y el desarrollo de este mayordomo virtual de manera íntegra en la nube, sin necesidad del teléfono como intermediario, abre la puerta al futuro de una nueva relación entre humanos y máquinas.

Ese es el gran potencial. El futuro que sucesivas versiones de los auriculares y el software integrado podría traer se acerca mucho a la película Her. Tener las manos y la vista libres, con el dispositivo integrado en el cuerpo de manera más natural hace que no resulte tan artificial y distante hablar con ello.

Donde los detractores no ven más que unos auriculares sobrevalorados, algunos desarrolladores han comenzado a verlos como la verdadera fórmula para popularizar la inteligencia artificial en la vida cotidiana de una manera más activa. Con compras de billetes online, encargo de comida, de Uber, clases de conversación en otros idiomas… Las opciones todavía están por imaginar.

Donde los detractores no ven más que unos auriculares sobrevalorados, algunos desarrolladores han comenzado a verlos como la verdadera fórmula para popularizar la inteligencia artificial

Ahora mismo son un capricho no tan caro, pues hay muchos auriculares con diseño muy alejados de la excelencia de Apple y con peor autonomía que los Airpods cuestan más de 160 dólares. Es cierto que tanto Sony como Motorola ya tienen propuestas muy parecidas sobre la mesa, también con una cajita para cargar. Sin embargo, en ambos casos son un solo auricular, el diseño dista mucho de la elegancia de Apple y el sistema para conectarlo e integrarlo. En cambio, el precio no es tan distinto del de los competidores. Y ahí sí que Apple puede marcar la diferencia.

El lanzamiento de los Airpods ha hecho que la compra de Beats cobre sentido más allá de transformarlo en su plataforma de radio. Apple tiene fama de adquirir startups a precio normalmente bajo. Beats costó 3.000 millones de dólares, muy elevado para su costumbre, hasta que comienzan a usar parte de su desarrollo. El chip W1 es parte de la magia, son los pequeños cerebros que van a estar en nuestro oído. Se consigue que si solo se quita uno, el vídeo que se esté viendo o canción, se queda en pausa. Si se quitan ambos, lo cierra.

Después de cuatro días de uso es todavía extraño. Invita a usar Siri con mucha más naturalidad, a usarlo por la calle sin pensarlo mucho

¿Cómo son las sensaciones con los Airpods? Después de cuatro días de uso es todavía extraño. Invita a usar Siri con mucha más naturalidad, a usarlo por la calle sin pensarlo mucho. Comienzas a llevar en el bolso una cápsula que recuerda a las cajitas para la medicación de los mayores, pero dentro esconde la funda y la batería. El sistema de carga esta ahí. Dura lo suficiente como para no haber tenido que cargarlo.

Hay un momento que marca la diferencia con respecto al resto, cuando hay que conectarlos al teléfono. Es difícil hacerlo más sencillo. Basta con acercar la cajita que sirve de funda al iPhone. En la pantalla aparece un menú para confirmar que queremos usarlos. A continuación se muestra la carga de la batería de los airpods y la restante en la cápsula que los protege y recarga. Una pequeña luz dentro de la cápsula indica si es necesario llenar la batería. El mismo cable de carga del teléfono sirve para ello.

El sonido es nítido y claro, pero no aisla del exterior. Tampoco son resistentes al agua y se tiene la sensación de que se van a caer en cualquier momento. Carecer de cable es una ventaja, pero recuerda que se llevan puestos. Es fácil olvidarse y tirarlos al hacer un gesto en el pelo. Ese no es el único temor, también da miedo que su color blanco y diseño icónico los convierta en objetivo de robos. Se supone que quien los lleve no solo tendrá consigo esos auriculares, sino también un iPhone, aunque no siempre. Los Airpods se pueden conectar a otros aparatos con Bluetooth, pero no lo hacen con la misma sencillez ni las opciones de habla. La experiencia completa solo se da cuando los ordenadores Mac tenga OS Sierra, que llegará a finales de mes, o iOS 10.

Carecer de cable es una ventaja, pero recuerda que se llevan puestos. Es fácil olvidarse y tirarlos al hacer un gesto en el pelo

Una de sus grandes ventajas es que ambos auriculares tienen micrófono, cuando se responde una llamada con ellos puestos, basta con tocar para aceptarla, se oye con claridad. En cambio, para subir o bajar el volumen hay que recurrir a Siri, no se ha contemplado un gesto para ello.

Es muy probable que en los próximos días comiencen a multiplicarse mensajes en redes sociales de clientes lamentando la pérdida de uno de los dos auriculares. Apple no va a vender reponerlo, tampoco a vender por separado izquierdo y derecho, como tampoco pasa con los guantes o zapatos, por ejemplos.

Sí, Apple ha terminado con el conector de auriculares en el iPhone 7, pero el lanzamiento de los Airpods son una gran justificación para entender la decisión con un interesante futuro por delante.

Queda una duda, clásica en caso de Apple, ¿comprar este modelo o esperar la segunda edición, casi siempre más pulida y resolviendo? El eterno dilema...

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